La vuelta a la actividad económica es urgente

La junta directiva de ACEFAM ha decidido en su última convocatoria de esta semana solicitar una reunión con el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, con el fin de presentar las demandas de las familias empresarias cántabras en el actual contexto de pandemia por coronavirus. La asociación cántabra considera que es urgente volver a poner en marcha toda la economía nacional que se halla paralizada por la pandemia. Generar actividad es la mejor receta para superar la crisis.

El parón económico hace mella en el empleo y la ausencia de un horizonte claro por parte de la Administración para la “nueva normalidad” deteriora aceleradamente la capacidad de remontar la crisis, lo cual aboca a miles de personas y cientos de empresas de Cantabria a un cataclismo económico y laboral. Las familias empresarias de la región quieren pedir a Miguel Ángel Revilla que utilice su capacidad de interlocución para instar al presidente del Gobierno de España a que inicie ya la vuelta al trabajo.

No hay bienestar social sin empresas trabajando

ACEFAM comparte la visión de miles de empresarios familiares de toda España, que durante estos últimos días están reclamando poder volver a abrir sus negocios. No habrá Estado del Bienestar sin los impuestos que pagan las empresas y sus trabajadores. La Administración no debe dejar caer la economía ni tampoco puede mantenerla viva artificialmente con subsidios o fondos de los que no dispone. Las empresas acabarán siendo el motor de la recuperación porque son el motor de la economía.

Además, es sumamente necesario enviar un mensaje de confianza a los clientes internacionales con los que necesariamente habrá que contar para salir de la crisis actual. Cantabria y España no se pueden permitir el lujo de generar dudas en un contexto de contracción mundial de la demanda de bienes y servicios.

Obviamente la vuelta al trabajo debe realizarse con control y garantías para clientes, proveedores y empleados. Las empresas familiares se consideran sobradamente responsables y solidarias para armonizar la actividad económica con la protección de la salud de las personas. No en vano existen numerosas empresas que siguen trabajando simplemente adaptando su manera de funcionar y siguiendo nuevos protocolos. De hecho, el mayor problema que tienen es poder proveerse adecuadamente de equipos de protección individual, los cuales escasean en el mercado.

En este sentido, simplemente piden al Gobierno de España que sitúe ya claramente en su agenda de trabajo la vuelta a la actividad y que defina cuanto antes el marco de responsabilidad o los requisitos sanitarios necesarios para volver a trabajar. Por otra parte, las empresas familiares desean que las autoridades públicas cuenten con las organizaciones empresariales para definir los nuevos marcos de trabajo.

ACEFAM valora muy positivamente la respuesta de los profesionales sanitarios de la región controlando la evolución de la pandemia. La mejoría de los datos registrados en nuestra comunidad hace pensar a las familias empresarias que Cantabria podría ser uno de los primeros territorios en iniciar la desescalada y volver a cierta normalidad de la actividad económica.

Plan de Choque de Cantabria

Las familias empresarias de Cantabria también quieren avanzar con Miguel Ángel Revilla medidas concretas de ayuda a la mediana empresa de la región, dentro de los fondos anunciados en el Plan de Choque COVID-19 del gobierno. ACEFAM considera que los planes y los fondos conocidos hasta la fecha no se ajustan a la dimensión de las empresas que representa, ni a su capacidad para generar mayor dinamismo económico en Cantabria. La asociación recuerda que las empresas familiares son el soporte del tejido económico cántabro.

Por otra parte, ACEFAM también solicita al Gobierno regional que implemente nuevas medidas para agilizar y dar mayor fluidez a la tramitación de cualquier tipo de expediente de regulación temporal de empleo en Cantabria. Las empresas están preocupadas por los efectos negativos que puedan tener los retrasos en los pagos sobre las familias de sus trabajadores.

En este sentido la asociación quiere destacar el comportamiento ejemplar de los equipos humanos de las empresas familiares, los cuales están siendo absolutamente flexibles y responsables para ser parte de la solución. El espíritu de la empresa familiar es apostar por las personas y su talento, hacer equipo para perdurar. Por eso las familias empresarias creen que es necesario volver a la actividad y no convertir una crisis económica en una crisis social.