Lluis Font en ACEFAM: “En la empresa familiar los problemas grandes se producen cuando hay silencios”

A Lluis Pont lo mueven el corazón y las emociones. Los utiliza constantemente para gestionar familia y negocio, lo cual no quiere decir que no piense, medite y desarrolle sus propias estrategias. De eso ha estado hablando en el ciclo de ACEFAM “Empresarios hablando con empresarios” en el que ha participado con una ponencia titulada: “Grup Xaluca, una empresa familiar creada gracias al azar, el corazón y la intuición”.

Su historia es la de un aventurero con absoluto carácter emprendedor. Dice que no le gustó nunca estudiar y que muy pronto su padre le hizo empezar a trabajar en el negocio familiar, un taller industrial en Sabadell. Hoy es copropietario de un grupo hotelero espectacular en el sur de Marruecos, en la Puerta del Desierto, que el año pasado hospedó a 185.000 visitantes de distintas nacionalidades y supone un medio de vida para 300 familias locales.

Los dos socios de Xaluca Grup

Lluis font y Tayeb Ettaiek

El otro protagonista de su historia es Tayeb Ettaiek, su socio al 50%. Uno es un aventurero español que se enamoró de Marruecos por sus viajes en moto y el otro un beduino del desierto a lomos de un dromedario que se cruzó en el camino de Lluis y su familia un feliz día por casualidad. O no. El caso es que ambos se hicieron amigos y tras varios reencuentros un día se atrevieron juntos a montar un hotel. Lo que empezó casi como un proyecto de desarrollo social en una comarca poco explotada se ha convertido en un grupo de 8 establecimientos con notable personalidad y plenamente arraigados en su entorno cultural.

Lluis dejó la estela de la empresa de fu padre para montar la suya propia y ahora está él lidiando con sus hijos en el desarrollo de Grup Xaluca. De querer ser el mejor amigo de sus hijos, ya ha aprendido a ser “simplemente su padre”. La misma paciencia que ha tenido para saber adaptarse a un entorno cultural tan distinto como el de este Marruecos rural y bereber, ha sido la paciencia que ha perfeccionado para involucrar a sus hijos en el proyecto. Y del mismo modo con su socio y amigo Tayeb. “La técnica del acercamiento” lo llama, saber empezar apuntando lejos de donde quieres llegar hasta alcanzar tu objetivo, pero “sabiendo ceder también”.

El estilo de liderazgo de Lluis se basa en respetar a los demás y ser firme en sus convicciones. Sin gritar. Dice que el éxito de Grup Xaluca está edificado sobre tres pilares: confianza ciega, responsabilidad y respeto por los trabajadores locales. Tanto los hijos de Tayeb como los de Lluis poco a poco se van incorporando al  negocio. Es un proceso no exento de discusiones, pero afortunadamente pleno de comunicación. Para Lluis “en la empresa familiar los problemas grandes se producen cuando hay silencios”.

Gracias a sus charlas con sus hijos un día entendió la trascendencia de lo que había creado, una manera de vivir para cientos de familias en una zona deprimida del globo. Algo que le hizo sentir de repente una enorme responsabilidad, frente al sentido de aventura que en su día le llevó a embarcarse con Tayeb en el proyecto de un hotel. Eso le cambió mucho la perspectiva. Por eso él mismo dice que trabajar con tu familia es duro, pero a la vez muy enriquecedor, sobre todo “cuando ves cómo ellos van creciendo siguiendo su propio criterio”.

Campaña Agua para Senegal

Album de The Polaroad Project

Junto a los hoteles que dirige desde hace más de una década, LLuis compagina su trabajo con su pasión por el viaje y la aventura. Ha recorrido más de 60 países de todo el mundo y ha participado en varios circuitos como el Rally Caminos del Inca de Perú, el Rally Dakar, ha cruzado en moto el punto más alto del mundo, además de recorrer África en Vespa a lo largo de 10.000 kilómetros.

Entre las iniciativas solidarias desarrolladas recientemente destaca “The Polaroad Project”, un viaje en 4×4 que le llevó junto a su hijo Joan Pont a cruzar África repartiendo sonrisas durante 4 meses. El objetivo consistía en compartir la magia de la fotografía instantánea con los niños, al tiempo que daban cabida a la campaña “Agua para Senegal”, para abastecer con este preciado líquido a cerca de 1.000 personas del poblado Iwol.