Las empresas familiares cántabras se suman al movimiento #DamosLaCara

  • Las compañías de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar impulsan, junto a otras más de 1.300 de toda España, un proyecto para superar la crisis sanitaria y económica
  • Las empresas familiares representan el 82,5% del total de empleo privado en la región

Empresarios y trabajadores de empresas familiares impulsan el movimiento #DamosLaCara, una iniciativa para mostrar su compromiso para superar la actual crisis sanitaria y económica. Las compañías que integran la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM) se han sumado ya a este movimiento para colaborar en la recuperación del bienestar y del empleo de la región, ya que aglutinan el 82,5% del empleo privado y el 61,8% del PIB de Cantabria.

Los protagonistas de esta campaña son las personas que conforman las empresas familiares de nuestro país, más de 1.400 compañías y cerca de 1,4 millones de personas, que representan en términos globales casi el 90% del total del tejido productivo y el 67% del empleo privado. La fortaleza de este tipo de empresas se plasma en una mayor resiliencia y solidaridad en tiempos de crisis, lo que deriva en un aumento de la longevidad: las empresas familiares sobreviven una media de 33 años frente a los 12 de las no familiares.

“Un proyecto de recuperación económica exige credibilidad para que vuelva la confianza. Las necesarias decisiones de las empresas para salvaguardar el empleo requieren estabilidad institucional y solvencia en las decisiones de política económica”, asegura Paloma Fernández, presidenta de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar.
En Cantabria, empresas como Semicrol, Tirso, Codelse, GOF y ABC Logistics son algunas de las que han dado un paso al frente para visibilizar su compromiso a través de la campaña #DamosLaCara.

Este movimiento, ciudadano, social y no partidista, nace al inicio de la crisis provocada por la Covid-19. Varias asociaciones territoriales de Empresa Familiar propusieron visibilizar la actividad de sus socios para mostrar su apoyo ante los problemas sanitarios y económicos locales. Desde entonces, el movimiento Damos La Cara no ha dejado de crecer.

A todos les une un ADN ligado a la tierra y la vocación de aunar fuerzas para impulsar la iniciativa privada como motor de la actividad económica hacia un futuro sostenible. El Instituto de Empresa Familiar (IEF) y 18 asociaciones territoriales que representan a este colectivo a nivel regional se han sumado a este movimiento para respaldar y recoger esta labor de escucha y trabajo tan necesaria en un momento como el actual.

Recientemente, el Instituto de la Empresa Familiar y el IESE Business School han hecho público un informe sobre el relanzamiento de la economía española tras la pandemia provocada por la Covid-19, cuya principal conclusión es que la salida de la crisis pasa ineludiblemente por la empresa y por una colaboración público-privada estrecha, en la que primen por encima de todo los intereses generales y en la que se aproveche la experiencia que las empresas han ido acumulando a lo largo de estos meses.

El movimiento Damos La Cara se origina en las redes sociales y actualmente se agrupa bajo el hashtag #DamosLaCara y una plataforma web (www.damoslacara.com) en la que se van publicando testimonios, logros y propósitos de este colectivo. En ella, todas las empresas que quieran sumarse al movimiento pueden hacerlo.

Se trata de una iniciativa abierta que quiere reflejar la pluralidad de proyectos de empresas que van desde compañías centenarias que han sido capaces de ir adaptándose a la realidad de cada momento hasta iniciativas innovadoras que apuestan por el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad y la internacionalización como vía de crecimiento, manteniendo siempre la raíz y esencia local en su lugar de origen.