Incorporar la sostenibilidad a la gestión de la empresa

Esta mañana se ha celebrado en la sede de la Fundación Botín en Santander una jornada especial sobre novedades y estrategias en las políticas de sostenibilidad empresarial en la que varias empresas de ACEFAM han podido dar testimonio de su propia experiencia y dialogar con expertos en temas de certificación y digitalización. Se trata de una convocatoria organizada por la asociación cultural Plaza Porticada, presidida por Doña Elena García Botín y vinculada desde su origen al grupo empresarial Pérez y Cía.

Durante la apertura de la jornada, Elena García Botín ha destacado el mundo necesita un modelo económico que garantice un equilibrio más justo a nivel social y que tenga un impacto limitado sobre el medioambiente. Desde sus inicios la asociación Plaza Porticada ha visto en Cantabria un “laboratorio de desarrollo sostenible”, por lo que resulta de lo más lógico dedicar una jornada a la sostenibilidad empresarial; historias y retos de “empresas que crean valor económico, social y medioambiental a medio y largo plazo”.

José Antonio Mazorra, de Textil Santanderina; Sylvia de Miguel, de Grupo SIECSA; y Gonzalo Pérez – Maura, de Grupo Pérez y Cía.

Los participantes han insistido en la necesidad de abordar el concepto de la sostenibilidad no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también desde la perspectiva social y el buen gobierno corporativo. En este sentido ha resultado de especial interés la participación de la agencia marítima Pérez y Cía; el Grupo SIECSA, pionero en Cantabria en certificar el carácter sostenible de su actividad de construcción; o Textil Santanderina, compañía que ha integrado completamente la sostenibilidad en todas sus áreas de actuación y relación con terceros.

Gonzalo Pérez-Maura, Deputy CEO de Grupo Pérez y Cía, ha iniciado el turno de conclusiones destacando la sensibilidad que históricamente ha tenido las empresas de carácter familiar con las necesidades sociales de su entorno y el entendimiento de que la empresa debe generar “algo más que beneficios”.

En este sentido, Sylvia de Miguel (Grupo SIECSA) ha destacado que lo que ahora tiene el nombre “sostenibilidad” siempre ha sido practicado por las empresas familiares de alguna manera, bien con un pequeño patrocino o bien con alguna pequeña acción local”, hasta llegar hoy en día a conceptos más estructurados como la Economía Circular o los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Ventajas de la Sostenibilidad para la empresa

Por su parte Pérez-Maura cree no se trata sólo de cumplir la norma, sino de creer en los valores porque al final sí que hay un elemento positivo que beneficia y enriquece a las empresas. Pérez y Cía lo ha notado por ejemplo en la retención de talento y la identificación de las personas con el proyecto empresarial. SIEC destaca también una mayor confianza y fidelización con la red de proveedores, lo cual es “de un valor incalculable”.

Textil Santanderina fue una de las primeras empresas españolas en adherirse al Pacto Mundial por la Sostenibilidad Empresarial desarrollado por la ONU en 2001. Una actitud casi visionaria de la familia Parés que entendió ya en aquel momento la necesidad de iniciar un camino que ha pasado de recomendable y deseable a obligatorio e ineludible.

Tal y como cuenta el responsable de RSC de la fábrica textil de Cabezón de la Sal, José Antonio Mazorra, Santanderina lleva veinte años de reflexión que le han servido de gran ayuda para afrontar el actual “boom de la sostenibilidad”, gracias también a un equipo humano de técnicos medioambientales, ingenieros industriales y especialistas en normativa que dan una visión multidisciplinar a todas las medidas que toma la compañía.

Una exigencia creciente

Todos han comentado además cómo los grandes clientes privados son cada vez más exigentes con la certificación de la sostenibilidad de la cadena de valor. José Antonio Mazorra es un firme defensor de que las pymes españolas incluyan estas prácticas en sus sistemas de gestión “porque más tarde o más temprano sus clientes se lo van a exigir”. En su opinión el Pacto Mundial de la ONU, suscrito en 2001, es una buena herramienta para informarse, formarse e iniciar el proceso.

Gonzalo Pérez-Maura también ha señalado la necesidad de una buena comunicación dentro de los grupos empresariales para definir y dar solución a los distintos mapas de riesgos con sistemas de gestión plenamente adaptados y bien certificados. En su opinión esta tarea de definición y posterior sensibilización sólo puede recaer en personal interno de la compañía. “El convencimiento y el trabajo solo sale de dentro”, ha añadido.

De Miguel han insistido en los problemas que está causando la burocracia por el efecto de la proliferación de normas que multiplican las posibilidades de certificación. Para empresas pequeñas es difícil seguir ese ritmo sin dejar atender la actividad de valor principal de la compañía. Sylvia de Miguel cree que la única manera de adaptarse es confiar en el papel facilitador de la tecnología.

José Antonio Mazorra ponía como ejemplo los más de 900 certificados que ha tenido que teclear en el ejercicio pasado para ofrecer garantías de sostenibilidad a sus clientes. En algunos casos le han llegado a pedir auditorías ad hoc en materias que ya estaban certificadas por una entidad profesional autorizada. El representante de Textil Santanderina advierte sobre el peligro de que las empresas lleguen a ver las certificaciones de sostenibilidad simplemente como una obligación y no como un avance de interés.

sostenibilidad

El acto ha contado también con la participación de Rafael Ortiz Sanz, Chief Compliance Officer del Grupo Pérez y Cía; Alicia Tomás Villaseñor, responsable de GRM – Risk Management & Compliance Coffe; Christian Crespo de León, CEO y fundador de iCloudCompliance; y Rafael Olaso Pelayo, RTS Compliance and Data Protection en Bureau Veritas.