José Luis Glez Pescador en LEFC: “la guerra ha sido el detonante de la subida de los precios, pero hay que atender a la debilidad de nuestra cadena de suministro”

8 de abril de 2022.- Los empresarios familiares con actividades en los sectores de la energía, materias primas o transportes consideran que es preferible que el Gobierno impulse una reducción de impuestos en detrimento a la concesión de ayudas directas a los sectores más afectados.

Esta es una de las reflexiones que han esgrimido José Luis González Pescador, CEO de ABC Logistic, Héctor Dominguis, CEO de la empresa valenciana GDES, y Pedro Palomo, CEO de la segoviana Octaviano Palomo en la última sesión de la temporada del ciclo La Empresa Familiar Comparte, un evento organizado por las Asociaciones Territoriales de la Empresa Familiar, patrocinado por Credit Suise.

La ponencia, ‘Ucrania, adaptación en períodos de incertidumbre’, giró en torno a la invasión rusa de Ucrania y a sus derivadas en materia económica y social. José Luis González Pescador se mostró partidario de lograr un pacto sectorial, “lo menos intervencionista posible y a corto plazo”, para mejorar la productividad del sector, con el fin de hacer frente a la actual coyuntura inflacionista. Asimismo, defendió que el Gobierno retorne a la economía el incremento de ingresos fiscales que está obteniendo por el efecto de la inflación.

El CEO de ABC Logistic considera que el causante primero de la crisis que estamos viviendo ahora proviene de la guerra de Ucrania, pero reconoce que hay otros factores que también han influido, “la guerra de Ucrania ha sido el detonante de la subida de los precios de los combustibles, pero también hay que atender a la debilidad de nuestras cadenas de suministro, estamos muy deslocalizados y eso da una debilidad muy importante”.

González Pescador señala que en nuestro país la atomización del sector está acarreando grandes problemas en el sector logístico, “aquí la media por empresas es de 3,5 camiones, en Alemania está en torno a los 200 camiones por empresa. La infraestructura de nuestro país no está preparada y eso es un problema”.

Existe una gran incertidumbre en el transporte debido a las fuentes de energía, “el problema fundamental en el sector es que no sabemos qué camino coger, compramos camiones de gas, pero hay muchas empresas que no pueden poderlos en carretera debido al elevadísimo coste”, reconoce.

Industria energética

Para Héctor Dominguis, CEO de GDES, empresa valenciana especializada en la prestación de servicios a la industria energética, lo que ha hecho la guerra en Ucrania ha sido precipitar y acentuar una crisis energética que venía de lejos y que ha puesto de manifiesto la debilidad de la estrategia energética de España. A su juicio, “la estrategia energética hay que planificarla con años de antelación, procurando reducir la excesiva dependencia que, en el caso de España, tenemos de terceros países”.

A su juicio, el debate energético en España padece una excesiva politización y, en su lugar, debería guiarse por criterios científicos y tecnológicos, y defendió un mix energético que limite la dependencia de terceros países y permita mantener los precios estables. “Con los datos científicos en la mano, no tiene sentido que en España se contemple el cierre de centrales nucleares en los próximos 10 años y se apueste por los ciclos combinados cuando hay tensiones en el suministro de gas, cuando además la energía nuclear emite la misma cantidad de CO2 que la eólica y tiene igual o menor impacto que las renovables, realidad que defiende el propio Centro Común de Investigación de la Unión Europea”.

Dominguis explicó que no hay ningún país en el mundo que se plantee un mix energético íntegramente renovable. “Es un objetivo irrealizable, y si lo fuera, sería desaconsejable. Las energías renovables son variables y necesitan estar respaldadas por una fuente de energía estable, ya sea gas, carbón o energía o nuclear”.

Para el CEO de GDES, en la actual coyuntura inflacionista y caída del crecimiento, la mejor opción sería “reducir la presión fiscal sobre las rentas, al tiempo que sería deseable configurar un marco fiscal que haga viable la generación de energía nuclear”.

Sector alimentario

El sector de la alimentación es otro de los sectores estratégicos que ya veían presionados por el alza en los precios de las materias primas antes de que estallase el conflicto en Ucrania.  “Desde 2020, hemos tenido muy malas cosechas de cereales en algunas zonas del planeta, ocasionando un problema de oferta que se ha visto ahora agudizado con la guerra. No hay que perder de vista que Ucrania produce cerca del 30% del mercado mundial de cereales”, explicó Pedro Palomo, CEO de Octaviano Palomo, la empresa segoviana especializada en la comercialización y distribución de cereales, fertilizantes, y materias primas para la industria agroalimentaria.

A su juicio, esta situación plantea la necesidad de diseñar unas políticas de cultivos más estratégicas, que amplíe los márgenes y los plazos para la transición hacia una economía íntegramente verde, y a corto plazo apostó por “una bajada de impuestos que permita compensar la pérdida de competitividad de la economía española, más penalizada que el resto de sus competidores europeos por un nivel de inflación más alto que la media europea”.