La eficiencia empresarial y la implicación con el territorio, claves del éxito de Maderas García Varona

Aprovechar los recursos forestales para hacer un producto de alta calidad, certificado y presente tanto en el mercado europeo como en el asiático y en el americano. A buen seguro, cuando el abuelo de Almudena García Varona comenzó a ganarse la vida como serrón en Potes, jamás pensó que sus nietos iban a dirigir una empresa familiar multinacional especializada en la gestión de productos forestales, que da empleo a más de 100 personas y factura 24 millones de euros al año. “Mantener el legado de nuestra familia y contribuir a generar riqueza para nuestra comunidad ha sido nuestra voluntad desde que comenzamos a trabajar en la empresa”, manifestó la directora general de la compañía.

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Charla en el aula del IES Ría San Martín.

Lo hizo durante una charla en el IES Ría San Martín de Suances enmarcada dentro del programa formativo “Empresa Familiar en las Aulas”. En su encuentro con los estudiantes, García Varona destacó la importancia de la eficiencia de gestión en las familias empresarias. “Nosotros ponemos siempre a las personas en el centro de todas las decisiones”, dijo al alumnado. “Apostamos por una plantilla estable, que aporte valor y que reciba estabilidad y buenas condiciones laborales”.

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Visita a la planta de Maderas García Varona

Una afirmación en perfecta sintonía con las posibilidades de desarrollo territorial que existen asociadas a las empresas familiares. “Aportamos riqueza a la economía regional y especialmente a las comarcas y municipios en los que estamos implantados”, continuó la empresaria. No en vano, haces escasos meses, el Ayuntamiento de la Merindad de Valdeporres, en donde García Varona tiene su aserradero de roble, concedió a la empresa la Medalla de Honor en la categoría oro por su destacado emprendimiento y contribución al desarrollo del municipio.

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Visita a la planta de Maderas García Varona

El compromiso con el entorno de Maderas García Varona se observa tanto en su política medioambiental (por cada árbol que se tala se planta como mínimo otro) como en la calidad de sus procesos y el fomento del empleo. “El consumo de madera regenera montes, supone trabajo y fija la población en zonas rurales en peligro de despoblación” explicó Almudena García Varona a los estudiantes.

Tras el paso de la empresaria por el aula, los participantes en este proyecto educativo realizaron una visita por las instalaciones de la empresa. En concreto, estuvieron en las oficinas centrales de la organización, situadas en Parbayón. Allí, pudieron observar cómo se realiza el almacenaje de todo el material producido por tanto por la fábrica como por los aserraderos de Maderas García Varona. También comprobaron in situ la importancia que tiene la innovación en las empresas familiares y cómo se busca constantemente la excelencia para generar ventajas competitivas.

La participación tanto del centro educativo como de la empresa familiar en el programa terminará con una fase de evaluación en el aula, en la que el equipo docente comprobará si el alumnado ha interiorizado los principales aprendizajes propuestos durante la actividad. En este caso, se pretende acercar la realidad de las familias empresarias al alumnado, explicarles las posibilidades profesionales que existen en torno a este colectivo y estimular su vocación emprendedora.