Asamblea general de 2020

La Asociación Cántabra de la Empresa Familiar celebró ayer por la tarde su asamblea general anual, con la particularidad de que por primera vez en sus veinte años de historia ha sido en formato virtual. Las empresas asociadas han aprobado la gestión y las cuentas del año pasado, así como el presupuesto de 2020. La presidenta de la asociación, Paloma Fernández, ha aprovechado el encuentro de familias empresarias para lanzar un mensaje de unidad y de participación frente a la pandemia de coronavirus. “Esto también pasará”, aunque “la crisis continúa y desgraciadamente no sabemos cuándo va a llegar a su fin”, ha aseverado la presidenta.

La asamblea cuenta tradicionalmente con la colaboración de Banco Santander. Su director comercial para empresas en Cantabria, Juan Manuel Ballesteros, ha recordado el compromiso de la entidad con las empresas familiares, que son “fruto de la valentía y el esfuerzo de una familia”. Durante la pandemia Santander ha gestionado el 35 % de los créditos ICO contratados en Cantabria, 280 millones de euros distribuidos en 2.800 contratos con empresas de todo tamaño y condición, así como con autónomos. También ha sido uno de los principales donantes de material sanitario para el Servicio Cántabro de Salud y el Hospital Valdecilla. Valores y actividad que le unen desde hace años a la Empresa Familiar cántabra.

Actualmente el movimiento de Empresa Familiar crece en toda España fruto de su importancia social y su aportación al desarrollo económico y laboral del país. Así, por ejemplo, en nuestra región las empresas familiares suponen el 92 % de todas las compañías, el 82,5% del empleo privado y casi el 62 % del PIB cántabro. En mitad de una crisis tan grave como la que estamos viviendo, las empresas familiares de toda España están decididas a “dar la cara” luchando por la viabilidad de sus negocios y la continuidad de sus trabajadores. Como empresas familiares, con visión a largo plazo y compromiso con el territorio, “no nos queda otra que seguir mirando hacia adelante como hemos hecho siempre”, afirma la presidenta de la organización cántabra.

Paloma Fernández ha dicho también que las empresas familiares pueden estar orgullosas de su capacidad demostrada a la hora de tomar medidas con agilidad frente a la Covid-19, incluso antes de la declaración del estado alarma. “Somos especialistas en gestionar dificultades y en actuar con responsabilidad”, ha afirmado. De este modo muchas empresas familiares cántabras han podido mantener su actividad y proteger la salud de sus trabajadores.

En opinión de la presidenta, la “nueva normalidad” es un cambio vertiginoso hacia una nueva manera de vivir y una redefinición de la forma de trabajar en las empresas. Fernández cree que todas se están adaptando bien invirtiendo en teletrabajo y digitalización, adquiriendo EPIs, o generando nuevos protocolos y organizando sus horarios. “Volveremos a demostrar nuestra capacidad de ser camaleones que saben adaptarse. Estamos acostumbrados a hacerlo; es la única forma de sobrevivir”, afirma Fernández.

Principales preocupaciones

La preocupación ahora es que los ERTEs a los que se han debido acoger muchas empresas “no se conviertan en EREs o en otras situaciones aún más graves”. Las empresas familiares están preocupadas por una posible subida del paro más allá del 20 %, “especialmente por toda una generación de jóvenes que sigue sin encontrar una salida profesional y personal para su vida”, ha afirmado Fernández.

En este contexto las empresas familiares manifiestan su preocupación por una posible subida de impuestos que haga inviable volver a los niveles de consumo, empleo y actividad de 2019. El coste de recuperar el país va a seguir siendo soportado, a través de los impuestos, por aquellos que producen riqueza con su trabajo y sus empresas. “No resulta alentador pintarles a unos y otros un futuro de subidas impositivas”, recalca Fernández. La presidenta de ACEFAM pone como ejemplo a seguir las bajadas de impuestos que están practicando otros países de Europa para hacer sostenibles sus empresas.

La Empresa Familiar también dirige la mirada hacia los distintos representantes políticos con el fin de que “nos escuchen, nos conozcan y nos tengan en cuenta”. Según Paloma Fernández, resulta indignante que determinados políticos sigan viendo en las familias empresarias “al enemigo”, “como si fuéramos los beneficiarios de la crisis”.

“Cualquier Gobierno, regional o nacional, avanzará con paso firme si decide escuchar de forma directa lo que piensa la empresa familiar, la base del desarrollo socio económico del territorio”, ha apostillado la presidenta de las empresas familiares cántabras. Paloma Fernández ha recordado que la Unión Europea define este tipo de compañías como “un bien social que preservar” y lamenta que existan representantes políticos que aún desconocen su “esfuerzo y valores”.

La presidenta de ACEFAM sostiene que las empresas familiares han demostrado su buen hacer durante décadas pensando a largo plazo, “la mejor fórmula para perdurar generación tras generación” y “la asignatura pendiente” de nuestros gobernantes. Fernández ha insistido en recomendarles la “receta de la empresa familiar” consistente en “mirada a largo plazo y unión”. También les ha pedido dejar atrás “sus pataletas” y colaborar de forma leal en la reconstrucción del país.

Nuevas incorporaciones a ACEFAM

Los socios de ACEFAM han aprobado la incorporación de 6 nuevos miembros. Se trata de las empresas Artipubli, Talleres Landaluce, Maderas García Varona, Revenga Nieto Abogados, Iniciativas y Proyectos de Cantabria (IPC) y Logística de Servicios Pesqueros (LSP). La asociación cántabra suma ya a 64 de las principales empresas familiares de la región.

Sesión abierta

La asamblea ha contado también con la presencia de Laura Velasco, economista del área de mercados de Banco Santander, quien ha expresado que lo peor de la crisis ya ha pasado y que los indicadores apuntan a una recuperación de niveles previos a la crisis para finales del año que viene en toda la Eurozona. Velasco afirma incluso que la previsión económica para este año es de un fuerte rebote en el tercer trimestre y una consolidación de crecimiento positivo en el cuarto.

El presidente del Banco de Alimentos de Cantabria, Francisco del Pozo, se ha dirigido a todos los presentes para explicar las diversas iniciativas que desarrolla la ong en la comunidad, así como para animar y agradecer los donativos que hacen las empresas cántabras con el fin de distribuir alimentos.

El colofón de la asamblea ha corrido a cargo del conferenciante y formador Víctor Küppers, quien ha dirigido la charla coloquio “La importancia de la actitud en momentos de incertidumbre”.