Agustín Bach Pascual: “El éxito es saber volver a empezar”

Es difícil sacar un único titular de la charla que ha impartido Agustín Bach Pascual en el ciclo de ACEFAM el Fórum hablando con jóvenes líderes. Este emprendedor de 22 años, hijo y nieto de empresarios, miembro de una saga muy vinculada a Cantabria, se presenta ante nosotros como empresario resiliente. Claro que sí. En la actualidad vive inmerso en sacar a la luz su nuevo proyecto de empresa llamado Crush Events, una nueva aventura después de verse obligado a volver a nacer.

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Pablo Fernández Cabrero presenta a Agustín Bach Pascual 

Hace casi tres años Agustín sufrió un terrible accidente de tráfico que lo dejó postrado en coma durante varios meses en un hospital. Cuando despertó tuvo que aprender otra vez a hablar y a caminar, una cuesta arriba muy dura que él asumió como una nueva oportunidad. Primera lección, en esta vida lo que vale la pena es aprender a empezar de nuevo. Es curioso cómo hay personas que cuando las cosas se ponen más difíciles, ellos más se aferran al positivismo. La psiconeuróloga que lo trataba le dijo entonces a Agustín que era una persona muy resiliente y él se quedó con la palabra para los restos.

Resiliencia

Resiliencia es la capacidad que tenemos cuando caemos o nos sentimos debajo de poder recuperarnos e incluso llegar más arriba de donde estábamos. Por eso Agustín no cedió en su ilusión de hacerse empresario de hostelería. Ya era algo que quería hacer antes del accidente, de modo que no iban a ser la rehabilitación y su apagón de seis meses lo que le iba a dejar en el dique seco.
¿Qué pasó para que todo saliera bien? La atención de su familia en formato 24/7 en la clínica donde fue ingresado después de abrirse la cabeza; jamás el centro hospitalario había tenido lista de espera para visitar a un paciente. La estimulación continua de sus parientes y amigos, aunque teóricamente él no pudiera escucharlos; la música, las palabras de ánimo… El buen humor y la terquedad del paciente, que supo demostrar lo difícil que lo iban a tener los demás para librarse de él. Y otra vez la familia, que nunca se acobardó en la tragedia y siempre desde pequeño supo inculcarle su sabiduría de empresa. “Debes ser tú el que se adapte a la vida, la vida nunca se va a adaptar a ti”, repite Agustín.

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Agustín Bach Pascual, un empresario resiliente

En cualquier caso él tiene algo especial. Sin duda. No todo fueron factores externos. Donde otros no hubieran progresado él salió adelante. Lo primero que supo decir al volver a ser capaz de hablar fue “agua” porque le ofrecían para comer una magdalena “a pelo”. Es curioso cómo el instinto de supervivencia te puede llevar siempre más allá.

Saber volver a empezar

El caso es que a las pocas semanas de su despertar Agustín decidió hacer realidad su empresa Crash Catering por Accidente. Tiene guasa el nombre. Desde adolescente había trabajado de camarero participando en banquetes y se veía con capacidad para montar su propio negocio. “Emprender es empezar y yo estaba volviendo a construir mi vida”, afirma rotundo.

La idea se le ocurrió un día en el metro volviendo a casa. Un año de ajustes y experiencias. Al cuarto servicio se dio cuenta de que lo mejor era ampliar el objeto de la empresa a la organización integral de eventos, que el cliente le contratara a él todos los elementos, desde el catering hasta el DJ, pasando por la coctelería, el vídeo y la foto. “si me lo contratan todo a mí, lo facturo todo yo, ¿no?”. Así que ahí está él ahora rehaciendo su modelo de negocio con un tablero de Canvas, apuntando y tachando ideas, aprendiendo más que en la universidad para, otra vez más, comenzar de nuevo. “Si soy bueno volviendo a empezar, tengo que ser bueno emprendiendo”, se dice a sí mismo con toda la razón.

Crash Events

Hoy en día cuando sale de casa ya no dice que se va con los amigos, sino que se va de networking. También ha aprendido a decir que no y poner límites a lo que los demás esperan de él; ahora le da la razón a sus padres en aquello de que hay que aprender de todas las personas sin importar su condición, aunque sea para saber lo que no hay que hacer y forjar el propio camino.

Agustín tiene mucho éxito por delante gracias a su resiliencia y a su ADN emprendedor. No sabe si se acabará integrando en Calidad Pascual en el futuro. Será accionista y podrá disfrutar el Plan de Formación destinado a miembros de la familia que le da la opción de trabajar dos años para el grupo. Quién sabe. De momento su proyecto es él mismo y Crash Events, su nueva empresa en construcción, que aunque acabara en batacazo, no será ningún freno intentarlo una vez más. Porque el éxito es saber volver a empezar, así que, como dice el propio Agustín, ¿por qué preocuparme si puedo ocuparme?