Francisco Esparza (Grupo Unsain): “O se es empresario o se es rentista”

Francisco Esparza, Pachi, ha sido el presidente de la asociación de empresa familiar navarra ADEFAN durante varios años. Allí es además el director general de Unsain Grupo, la empresa a la que compran su vehículo dos de cada diez habitantes de la comunidad foral. Francisco representa la tercera generación de una compañía de 90 años de historia con mucha solera en Pamplona. Esta vez ha venido a Santander acompañado de su hija y sucesora, Blanca, para compartir experiencias con las familias empresarias cántabras.

empresa familiar

Vicente Alciturri con Blanca y Francisco Esparza en el ciclo «Empresarios hablando con Empresarios»

Dice Francisco que la vida de una empresa familiar es como las carreras de motos, “están los que ya se han caído y los que se van a caer” en alusión a la dificultad intrínseca de gobernar las relaciones entre la familia y la empresa. En Unsain existe un protocolo, no desde hace tantos años, que por ejemplo determina que la tenencia y herencia de las acciones sólo puede corresponder a la línea de sangre. La familia política no está incluida.

En cualquier caso, Francisco siempre recomienda ver la empresa familiar como un proyecto a largo plazo en el que “la incorporación de las siguientes generaciones no es una carrera de velocidad sino de fondo”. De hecho, su hija Blanca es bióloga y reconoce aún saber poco de coches, pero en 2021 decidió dejar la multinacional Lilly en la que trabajaba en Madrid y regresar con su familia a Pamplona para iniciar la sucesión de su padre al frente de Unsain. “Soy una persona multidisciplinar con capacidad de aprender y en todo esto hay una parte sentimental, así que el relevo me encaja”, afirma.

Francisco dice que “o se es empresario o se es rentista”. Su manera de entender la empresa familiar es como obligación y disfrute a la vez; considera que la transmisión del legado no sólo en propiedad, sino también en valores, es crítico para la supervivencia. Al final siempre va a haber un trabajo difícil y exigente de integrar las diferentes voluntades e intereses en el proyecto común que representa la compañía. Empresa y familia deben ser siempre compatibles.

Uno de los mayores orgullos de padre e hija es la implicación que han conseguido de sus colaboradores y de su equipo directivo. La empresa familiar también destaca por su cercanía con las personas, “que no son una celdilla más del Excel de una multinacional”. Ambos ponen el foco en la dificultad que supone para las familias empresarias atraer talento, pero destacan sobremanera la imperiosa necesidad de fidelizarlo dando opciones de carrera profesional. “Somos empresas con alma y proyecto a largo plazo”, apostilla el empresario navarro.

La receta de Francisco Esparza para sacar adelante una empresa familiar con éxito se basa en la generosidad y la capacidad para afrontar problemas, la ética y la moral como faro en la toma de decisiones, la humildad de quien aprende una cosa cada día, la autocrítica como mejora continua y la consciencia de que hay que ser rentable para “alimentar” al colaborador y al accionista.

El grupo Unsain hoy representa concesionarios de siete marcas de coches y un negocio bien diversificado de vehículos de ocasión, alquiler y seguros, no sólo de automóvil. Bajo el lema “la movilidad que te escucha” el proyecto empresarial está muy maduro, aunque no deja de enfrentarse a retos como la digitalización o la sostenibilidad. Cabe destacar que sus concesionarios son los primeros de España en disponer de una certificación 14001 de gestión ambiental. Esta es la historia de una familia empresaria que se define con los valores de cercanía, integridad, adaptabilidad y tradición.