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Apoyo y defensa de las empresas familiares de Cantabria

La Empresa Familiar es un proyecto vital

Las empresas familiares son un “proyecto vital” de sus fundadores y del resto de la familia. Por eso han demostrado una mayor capacidad para resistir los ciclos económicos negativos. Las familias están dispuestas a asumir más sacrificio por mantener vivo el proyecto empresarial que otro tipo de accionistas o gestores. Así lo demuestran las investigaciones del doctor de la Bath Spa University del Reino Unido, Antonio J. Revilla, quien hoy ha pronunciado la primera conferencia del curso de la Cátedra Santander de Empresa Familiar de la Universidad de Cantabria en su décimo aniversario.

Hoy ha tenido lugar el arranque de una nueva edición de la cátedra con la presencia de los representantes de todas las instituciones que la sostienen: Carlos Hazas por Banco Santander, Juan Corona por el Instituto de Empresa Familiar, Paloma Fernández por ACEFAM, Concepción Fernández como directora de la cátedra y Javier León como vicerrector de la Universidad de Cantabria.

X edición de la Catedra Santander de la Empresa Familiar en la U.C

La cátedra inició su actividad el 7 de julio de 2008 fruto del interés de las familias agrupadas en la Asociación Cántabra de Empresa Familiar (ACEFAM) y del Instituto de Empresa Familiar, el cual engloba a las cien compañías de este tipo más importantes de España. Desde el inicio contó también con el impulso de la propia universidad, una de las cinco primeras del país siempre en todos los rankings de investigación, y el patrocinio de Banco Santander.

En diez años y bajo la dirección de Concepción López, la cátedra ha ofrecido formación a más de mil estudiantes a través de los grados y posgrados de la UC, siempre con una valoración muy positiva por parte del alumnado. Y también ha sido muy útil para las familias empresarias, quienes siempre han podido participar y aprovechar las labores de divulgación e investigación de la cátedra universitaria.

Por otra parte también ha desarrollado una labor investigadora sobresaliente en el ámbito nacional colaborando en primera línea con el Instituto de Empresa Familiar. Así el estudio “La Empresa Familiar en España” (2015) fue la primera gran obra para conocer realmente el peso estadístico de la empresa familiar en el país, así como para generar una metodología de investigación que ahora se está internacionalizando en América Latina.

Por otro lado “Factores de competitividad y análisis financiero de la Empresa Familiar” (2018) ha sido otro trabajo muy útil y esclarecedor para que este tipo de compañías tomen conciencia de su idiosincrasia y reflexionen sobre los condicionantes que afectan a sus supervivencia, como son la dimensión de empresa, la innovación y la formación.

X edición de la Catedra Santander de la Empresa Familiar en la U.C

“Renovarse o morir”

Este elocuente título hace referencia a las investigaciones realizadas por el doctor de la Bath University del Reino Unido, Antonio J. Gómez, quien ha concluido que las empresas familiares por norma son más resistentes a las crisis económicas. Con una muestra de 400 empresas y un periodo de estudio desde 2006 hasta 2013, en mitad de la última gran crisis mundial, los académicos constataban la resiliencia de la empresa familiar y también el éxito de aquellas que habían sabido innovar, reinventarse o emprender nuevos modelos y nuevas vías de negocio. Según el profesor Revilla, emprendedor no es sólo el que crea una empresa, sino también el que innova de forma proactiva tomando la iniciativa en su negocio. En su opinión la buena empresa familiar es “la que no pierde ese espíritu emprendedor” de sus fundadores.

Gestionar la empresa es como escalar una montaña. Para la empresa familiar el umbral mínimo de beneficio o de pérdidas no se calcula únicamente desde el punto de vista financiero, sino que entran en juego otros factores de tipo emocional, psicológico y social porque se trata de un proyecto vital con visión a largo plazo. La reputación, el bienestar de la familia, la carrera profesional de los hijos o el encaje social en el territorio son también cuestiones que hacen que la empresa familiar esté más dispuesta a perdurar, reinvertir o incluso arriesgar el patrimonio personal en momentos de crisis.

De esta manera el compromiso de la familia funciona como una red de seguridad que también produce un efecto positivo en el tejido productivo del territorio donde se asientan las empresas familiares, de modo que éstas son su columna vertebral, y, como dice la presidenta de ACEFAM Paloma Fernández, un bien social a preservar que crea empleo y riqueza.

Según ha constatado el estudio citado por el doctor Antonio J. Serrano, las empresas con presencia de la familia en la gestión han sobrevivido mejor gracias a gran su involucración en el proyecto. No obstante su talón de Aquiles está igualmente en la emoción, en el conflicto familiar cuando este no se aborda desde un punto de vista profesional como una manera distinta de ver las cosas, sino como un “no tienes ni idea” o un “aquí no se hacen así las cosas”.

En este sentido las segundas generaciones están funcionando mejor porque el vínculo afectivo entre padres e hijos suele prevalecer. Los problemas se acentúan en la tercera generación cuando la familia crece. Por eso la Empresa Familiar ha avanzado mucho en la profesionalización de su gobierno y en la articulación de la relación entre familia y empresa.

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