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Apoyo y defensa de las empresas familiares de Cantabria

Los jefes son una de las principales causas de abandono voluntario del trabajo, antes incluso que el salario


  • Santi García, director del Future for Work Institute, destaca la necesidad de que las empresas “se pongan las pilas” y actualicen su manera de gestionar su capital humano
  • La jornada se ha celebrado en el seno de la colaboración entre ACEFAM y Aedipe como previa al evento del año en RRHH que acogerá Santander del 19 al 21 de octubre para analizar cómo aumentar el Compromiso que conduce a los mejores resultados
  • En los últimos años se ha multiplicado por cinco en España el número de personas que han decidido dejar su trabajo de forma voluntaria

Antes incluso que el sueldo, un mal jefe es una de las principales causas por la que centenares de personas han decidido abandonar voluntariamente su trabajo en España en los últimos años. Aunque una decisión de este tipo siempre es fruto de varias causas a la vez, un mal liderazgo unido a unas pobres expectativas de desarrollo profesional puede hacer que una compañía pierda parte de sus principales activos, las personas. De hecho normalmente los trabajadores que se marchan son por lo general los de mayor talento y mayor valor añadido para la empresa.

Así lo refleja un estudio realizado por el Future for Work Institute, que dirige Santi García y que ha sido presentado dentro del marco de actividades programadas como preludio del 51º Congreso Internacional AEDIPE “De la Relación al Compromiso”, que tendrá lugar en la capital cántabra del 19 al 21 de octubre y para el que los asociados de ACEFAM cuentan con ventajas especiales fruto de la colaboración suscrita entre ambas entidades con el objetivo de mejorar la gestión de los Recursos Humanos en Cantabria.

Santi García se ha reunido hoy en Santander con familias empresarias, directivos, y profesionales del ámbito de los Recursos Humanos para presentar el estudio “Por qué se van” realizado sobre una muestra de más de 600 personas que han decidido abandonar voluntariamente su trabajo en los últimos tres años en nuestro país. Como conclusión García ha animado a las empresas a “ponerse las pilas” en su manera de gestionar su capital humano. Más del 90% de las rotaciones voluntarias se deben a factores sobre los que la empresa podría haber actuado.

El especialista señala que durante la crisis algunos jefes se han despreocupado de sus equipos. “La gente en realidad no pide mucho, un reconocimiento cuando las cosas salen bien, una palmadita, ser escuchados o una mera charla de tú a tú en el momento del café”. Son actitudes que no suponen costes económicos y que resultan de gran ayuda para retener el talento y conseguir que cada uno de lo mejor de sí en una organización.

Nuevas fórmulas

Santi García ha explicado que las empresas deben evitar modelos paternalistas de relacionarse con sus trabajadores y buscar nuevas fórmulas de organización en las que todos los colaboradores sean más autónomos. La clave es la agilidad, “tener cintura y ser flexibles”, para afrontar retos como la globalización, la digitalización o el envejecimiento de la población; así como desarrollar estructuras abiertas donde todos los miembros puedan aportar ideas o detectar tendencias, incluso con talento ajeno a la compañía.

La automatización tecnológica y la implantación de robots e inteligencia artificial van a suponer la sustitución de humanos por máquinas o software en muchas tareas. Sin embargo la tendencia actual es que las empresas sepan combinar el potencial de las máquinas con el potencial de los seres humanos con el fin de ser más innovadores. En este contexto las “capacidades más humanas” cobrarán mayor relevancia sobre las capacidades técnicas. Inteligencia emocional, comunicación, curiosidad, espíritu crítico, visión a largo plazo, o autoconfianza serán estratégicas para el alineamiento de la plantilla y la propia competitividad de la empresa. 

Atendiendo a este panorama la gestión de personas puede llegar a suponer hoy en día que las empresas deban desmantelar “sus sistemas de management”. La gestión de personas ya no consiste en dar instrucciones y controlar los resultados, sino en activar a las personas y estimular sus capacidades.