Los miembros del Fórum de ACEFAM repasan la situación de sus empresas tras la pandemia

Los miembros del Fórum de ACEFAM han celebrado recientemente una reunión virtual en la que han realizado una puesta en común acerca de la situación de sus empresas familiares a causa de la crisis sanitaria y económica por COVID-19. El encuentro ha tenido lugar a través de Zoom con el objetivo de mantener el contacto y lograr una ‘reconexión’ entre compañeros de la Asociación, después de meses complicados en los que ha habido que adaptarse a la situación creada por la pandemia.

Durante la jornada, los miembros del Fórum se han puesto al día de cómo están afrontando sus empresas esta crisis, han intercambiado vivencias acerca de los momentos de mayor dificultad y han compartido algunas de las medidas que sus empresas familiares han implementado para garantizar la seguridad de sus empleados y clientes y para el mantenimiento de la actividad, como las videoconferencias o el teletrabajo.

Los jóvenes de la Asociación han compartido sus ganas de aportar a la buena marcha de su empresa familiar y han coincidido en destacar la capacidad de adaptación que está siendo necesaria durante esta crisis, en la que en cuestión de semanas se han producido, por ejemplo, cambios a nivel tecnológico que estaba previsto que se materializaran en años.

Además, en este encuentro se ha actualizado el calendario de actividades del Fórum previstas para este año, que ha sufrido algunas modificaciones, como el cambio al formato virtual en la mayoría de los casos o el retraso de alguna de las citas. Por el momento, se mantiene en formato presencial la charla ‘Hablando con Jóvenes Líderes’ de noviembre.

 

Las empresas familiares cántabras se suman al movimiento #DamosLaCara

  • Las compañías de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar impulsan, junto a otras más de 1.300 de toda España, un proyecto para superar la crisis sanitaria y económica
  • Las empresas familiares representan el 82,5% del total de empleo privado en la región

Empresarios y trabajadores de empresas familiares impulsan el movimiento #DamosLaCara, una iniciativa para mostrar su compromiso para superar la actual crisis sanitaria y económica. Las compañías que integran la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM) se han sumado ya a este movimiento para colaborar en la recuperación del bienestar y del empleo de la región, ya que aglutinan el 82,5% del empleo privado y el 61,8% del PIB de Cantabria.

Los protagonistas de esta campaña son las personas que conforman las empresas familiares de nuestro país, más de 1.400 compañías y cerca de 1,4 millones de personas, que representan en términos globales casi el 90% del total del tejido productivo y el 67% del empleo privado. La fortaleza de este tipo de empresas se plasma en una mayor resiliencia y solidaridad en tiempos de crisis, lo que deriva en un aumento de la longevidad: las empresas familiares sobreviven una media de 33 años frente a los 12 de las no familiares.

“Un proyecto de recuperación económica exige credibilidad para que vuelva la confianza. Las necesarias decisiones de las empresas para salvaguardar el empleo requieren estabilidad institucional y solvencia en las decisiones de política económica”, asegura Paloma Fernández, presidenta de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar.
En Cantabria, empresas como Semicrol, Tirso, Codelse, GOF y ABC Logistics son algunas de las que han dado un paso al frente para visibilizar su compromiso a través de la campaña #DamosLaCara.

Este movimiento, ciudadano, social y no partidista, nace al inicio de la crisis provocada por la Covid-19. Varias asociaciones territoriales de Empresa Familiar propusieron visibilizar la actividad de sus socios para mostrar su apoyo ante los problemas sanitarios y económicos locales. Desde entonces, el movimiento Damos La Cara no ha dejado de crecer.

A todos les une un ADN ligado a la tierra y la vocación de aunar fuerzas para impulsar la iniciativa privada como motor de la actividad económica hacia un futuro sostenible. El Instituto de Empresa Familiar (IEF) y 18 asociaciones territoriales que representan a este colectivo a nivel regional se han sumado a este movimiento para respaldar y recoger esta labor de escucha y trabajo tan necesaria en un momento como el actual.

Recientemente, el Instituto de la Empresa Familiar y el IESE Business School han hecho público un informe sobre el relanzamiento de la economía española tras la pandemia provocada por la Covid-19, cuya principal conclusión es que la salida de la crisis pasa ineludiblemente por la empresa y por una colaboración público-privada estrecha, en la que primen por encima de todo los intereses generales y en la que se aproveche la experiencia que las empresas han ido acumulando a lo largo de estos meses.

El movimiento Damos La Cara se origina en las redes sociales y actualmente se agrupa bajo el hashtag #DamosLaCara y una plataforma web (www.damoslacara.com) en la que se van publicando testimonios, logros y propósitos de este colectivo. En ella, todas las empresas que quieran sumarse al movimiento pueden hacerlo.

Se trata de una iniciativa abierta que quiere reflejar la pluralidad de proyectos de empresas que van desde compañías centenarias que han sido capaces de ir adaptándose a la realidad de cada momento hasta iniciativas innovadoras que apuestan por el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad y la internacionalización como vía de crecimiento, manteniendo siempre la raíz y esencia local en su lugar de origen.

Las empresas familiares se comprometen con la reactivación económica de España

Las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar han celebrado el último encuentro online del ciclo La empresa familiar comparte en torno a la reactivación de la economía española de la mano de las empresas familiares. En esta ocasión, la jornada estuvo dirigida por la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) y contó con las intervenciones del presidente de Altia, Tino Fernández; la CEO de Dormitienda, Mónica Duart; y el director general de Urdecon, Enrique Fernández-Delgado.

Las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar aglutinan a más de 1.200 empresas de todos los sectores de actividad, que representan en conjunto un 10 % del PIB nacional. Así, el seminario tuvo el objetivo de poner en valor el papel fundamental de las empresas familiares, que constituyen cerca del 90 % de las empresas y generan 2 de cada 3 puestos de trabajo, en la reactivación de la economía española como consecuencia de la crisis producida por el covid-19.

 

La apertura de la sesión fue a cargo del presidente de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, Víctor Nogueira, y Héctor Dominguis, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Valenciana de Empresarios. Nogueira destacó que “los equipos y las personas son una preocupación continua y constante para las empresas familiares, y especialmente en momentos de crisis como la actual”. Por su parte, Dominguis resaltó la importancia de movimientos como #EstoNOtienequePARAR, #EActivate o #damoslacara “que ponen en valor a las empresas, a los empresari@s y a sus trabajadores, para que la rueda de la economía no pare”.

La clausura del acto fue realizada por el presidente de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar, José María Tortosa, que declaró que “las empresas familiares, como motor de la economía regional y nacional, volverán a ser imprescindibles en la recuperación económica”, a la vez que recordó que será “fundamental la colaboración entre las distintas administraciones” para conseguir la reactivación necesaria en los próximos meses.

Los empresarios se comprometen con la reactivación y coincidieron en que es “necesaria la confianza por parte de las Administraciones en el sector privado, ya que las empresas familiares somos la columna vertebral de la economía y somos imprescindibles en la recuperación económica”. En este sentido, los participantes compartieron que “se debe apostar por una colaboración público-privada” y que “el Gobierno debe apoyar el tejido empresarial, ya que sin iniciativa privada no hay crecimiento ni empleo”. Asimismo, los empresarios han resaltado la importancia de establecer sistemas de simplificación administrativa y burocrática para facilitar la puesta en marcha de empresas, las contrataciones e inversiones.

 

El presidente de Altia, Tino Fernández, indicó que se debe huir de “políticas cortoplacistas”, algo en lo que coincidió la CEO de Dormitienda, Mónica Duart, que expresó que “se debe trabajar más, pensando en el medio y largo plazo para caminar de cara a la recuperación”. El director general de Urdecon, Enrique Fernández-Delgado añadió que “el cambio de modelo económico es un debate del que se viene hablando desde hace tiempo y el covid ha hecho que los procesos se aceleren”.

Los tres ponentes valoraron que “se deberían reconocer más las iniciativas llevadas a cabo tanto por grandes como medianas y pequeñas empresas”, que “demuestran nuestro compromiso con nuestra gente y con la sociedad”. En este sentido, apuntaron que “los empresarios debemos ganar en visibilidad, mostrando la cara más humana del tejido empresarial”.

Para finalizar, los conferenciantes aportaron propuestas concretas para la reactivación de la economía. El presidente de Altia apuntó a la “alineación de la fiscalidad con el crecimiento” y a un “tratamiento fiscal favorable para el emprendimiento”, insistiendo en que lo primordial es “la confianza en el sector privado, evitando enviar mensajes contra el mismo desde la política”. Por su parte, la CEO de Dormitienda añadió que resultaría positivo “poner en marcha iniciativas que activan el empleo, facilitando la contratación y eliminando trámites burocráticos”. Además, el director general de Urdecon señaló la “necesidad de impulsar la colaboración público-privada” y la “creación de políticas de empleo más accesibles”.

El Instituto de la Empresa Familiar publica su hoja de ruta para el relanzamiento económico

Expertos del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y el IESE Business School han presentado su hoja de ruta para el relanzamiento económico nacional, tras el punto más crítico de la pandemia. Este documento, elaborado teniendo en cuenta las diferentes experiencias y perspectivas aportadas por la red de Asociaciones Territoriales de empresa familiar, ha sido enviado al Presidente del Gobierno y la Vicepresidenta Económica, con la intención de priorizar como objetivo para la política económica el mantenimiento del empleo y la mejora de la empleabilidad de los trabajadores.

Con esta meta clara, el estudio bautizado como “El impulso del empleo y el relanzamiento de la empresa: algunas reflexiones para la acción” propone una agenda de áreas de trabajo y políticas a corto y medio plazo, así como un método de trabajo para diagnosticar los problemas y aplicar medidas que ayuden a la recuperación social y económica de “un país sumido en una grave crisis”.

El documento profundiza acerca de 5 políticas centrales, que consideramos necesario implementar:

  • Adaptación de los puestos de trabajo a la nueva realidad: mayor funcionalidad y flexibilidad para adaptar las condiciones de trabajo de las empresas.
  • Impulso de la Formación para el empleo, orientada en la mejora de la productividad y la digitalización, tanto en empresas privadas como en el sector público.
  • Liquidez y estructura financiera de las empresas: Buscar nuevos mecanismos de ayuda para las empresas que se comprometan a mantener el empleo en el tiempo.
  • Fomento del impulso emprendedor: inyección directa de capital de forma temporal en proyectos de emprendimiento con un mínimo número de empleados.
  • Política fiscal anti-cíclica: adaptar la carga fiscal para empresas y familias y flexibilizarla en el tiempo mas un programa de eficiencia del sector público que permita el control de déficit público

Destaca entre otros puntos, además, la importancia de que el Gobierno busque la colaboración de manera sistemática de empresarios y expertos económicos y sociales -incluyendo sindicatos y patronales- en un proyecto–marco que pueda integrar las diversas medidas. Las personas consultadas deberán reunir la experiencia y visión de conjunto de los diversos sectores económicos, la diversidad de comunidades autónomas y la variedad del tejido empresarial, en un escenario de colaboración de los sectores público-privado.

Se puede consultar el estudio del IEF a continuación o descargarlo en un archivo PDF en el siguiente enlace: “El impulso del empleo y el relanzamiento de la empresa: algunas reflexiones para la acción”.

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La campaña EActíVate invita a las empresas españolas a activarse y compartirlo

Cada vez son más las voces dentro del mundo empresarial que lanzan un mensaje de confianza y nos proponen activarnos frente a la adversidad. #EActíVate, desarrollo de la campaña previa #EstoNOtienequePARAR, es un ejemplo que nos invita a salir de esta crisis sin tapujos: con valentía y creatividad.

Porque “la actividad empresarial es el viento que hace avanzar un país”, #EActíVate anima a los empresarios de todos los sectores y tamaños a “acelerar” para salir reforzados de esta crisis. Con esta meta, los empresarios familiares creemos que debemos ser un apoyo clave entre nosotros, con el que poner en valor nuestra capacidad de esfuerzo para que la rueda de la economía nacional no pare.

#EstoNOtienequePARAR comenzó en marzo de este año, tras el decreto del estado de alarma, y logró aunar en dos meses más de 3.000 empresas pertenecientes a los diferentes sectores productivos del país. Tras esa aceptación, #EActíVate quiere convertirse en un impulso para generar empleo, activar a empresas y empleados, impulsar a emprendedores y poner en valor a empresarios.

Se buscan “locos” creadores de empresas, de empleo, de actividad y bienestar,  para servir como inspiración y referente al resto. Esos “locos” que apuestan por un sueño y lo reinventan las veces que haga falta para no dejar a nadie atrás. “Porque no es momento de ponernos límites”.

Las empresas familiares del sector logístico logran evitar el miedo al desabastecimiento durante la pandemia

Empresarios del sector logístico han compartido sus experiencias sobre el impacto de la pandemia en el sector, cambios producidos en distintos ámbitos y retos a abordar a partir de ahora, reunidos por las AA.TT de la Empresa Familiar en el último encuentro del ciclo La Empresa Familiar Comparte. Una jornada telemática organizada en esta ocasión por la Asociación de la Empresa Familiar de Aragón (AEFA), la Asociación de la Empresa Familiar de Canarias (EFCA) y la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar (AAEF).

Tanto Alfonso Sesé Asensio, presidente del Grupo Sesé, como Manuel Valle Lopera, presidente de SEUR Canarias y de Grupo Valora, y Borja de Torres Atencia, presidente de Compañía Logística Acotral, coincidieron en formar parte de un sector de los que han tenido la oportunidad, pero sobre todo la obligación, de mantener su actividad durante todos y cada uno de los días del estado de alarma.

Si en un primer momento contener el colapso sanitario era el primer objetivo como sociedad, atajando la propagación, a continuación, evitar el colapso por el desabastecimiento de hogares y centros críticos para mantener el mínimo soporte vital constituyó el bastión de resistencia ante la embestida de la pandemia.

En ese escenario, la cadena logística, visible en los transportistas, se convirtieron en “proveedores de la confianza”, tan necesaria para asegurar la tranquilidad de las personas. Tratándose de un sector de servicios horizontal a los demás, su demanda de actividad ha estado marcada por las empresas y particulares a los que en caca caso han servido con sus actividades de distribución, almacenamiento, transporte o mecanización. Según el usuario, han visto frenada en seco su aportación (producción automóviles, por ejemplo), o redoblada su demanda (distribución alimentaria).

En el caso del sector del transporte por carretera, debido a la atomización y especialización de las empresas (un 70% de las empresas tienen una flota formada por un solo vehículo) estiman que sólo un 15% ha sido capaz de mantener su actividad regularmente. Sin embargo, ha habido puntas del 200% del trabajo habitual, hasta una media del 120/160%, en casos y momentos muy particulares, comentaba Borja de Torres.

El enorme repunte de las compras on-line o comercio electrónico, sobreponderando el B2C frente al B2B, ha sido otro cambio sustancial que ha obligado a reforzar las tareas del sector logístico. “Quizás con cambios en los patrones de consumo que podrían consolidarse”, apreciación que describió Manuel Valle, y que “ha demostrado la adecuada capacidad y preparación del sector logístico para hacerle frente”, en palabras de Alfonso Sesé.

Algunas de las preocupaciones básicas en el desarrollo del trabajo de estas empresas se centraron en la escasez de medios de protección personal las primeras semanas. Aún así encontraron soluciones para mantener su actividad y asegurar así la de productores y consumidores finales e intermedios.

Retos futuros del sector

En este caso, al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, se le reconoce la adecuada respuesta a determinadas necesidades planteadas de inmediato por el sector, flexibilizando y facilitando las demandas de los operadores para mantener su trabajo. A pesar de ello, creen que podría aprovecharse para eliminar ciertas cargas burocráticas y lastres administrativos pendientes.

Las demandas hacia la Administración se centran en la provisión de liquidez vía financiación, y cualquier ayuda que permita la reactivación de las demás empresas de otros sectores para que estas a su vez mantengan la necesidad de servicios logísticos en los niveles anteriores.

Los tres empresarios han reconocido como retos inmediatos del sector – aprovechando las capacidades de innovación, coraje y creatividad impuestas por la necesidad y fruto del tremendo esfuerzo durante estos meses -, la necesidad de mejora de la competitividad de las empresas, bien por tamaño, bien por la mejora de procesos, o como apuntaban Alfonso Sesé y Borja de Torres, mediante la intensa digitalización de sus operaciones.

Además de los empresarios familiares del sector logístico, actuaron como anfitriones Alicia Martinón, presidenta de la Asociación de Empresa Familiar de Canarias y José Luis Martínez Lázaro, presidente de Asociación Andaluza de Empresa Familiar. Todos ellos aprovecharon sus alocuciones en la jornada para subrayar el espíritu de cohesión de las asociaciones de la empresa familiar y para resaltar el papel de las empresas familiares en la superación de la crisis.

Las empresas del sector turístico reclaman conocer la fecha de apertura de fronteras y medidas urgentes de apoyo

Los empresarios familiares del sector del Turismo y la Hostelería han solicitado al Gobierno certidumbre en relación con los planes de apertura de fronteras y apoyo a las empresas para paliar las consecuencias de la crisis y poder activar cuanto antes las contrataciones. En concreto, solicitan un calendario con fechas claras para poder realizar sus planificaciones y decisión para implementarlo con velocidad o, al menos, de forma acompasada con el resto de países europeos.

Los participantes del último encuentro del ciclo La Empresa Familiar Comparte han coincidido en su preocupación por el hecho de que otros países competidores estén reaccionando más deprisa que España a la hora poner en marcha medidas de activación de su sector turístico, lo que puede representar una amenaza para nuestra industria turística, habida cuenta de que los casi 84 millones de turistas que visitan anualmente España pueden constituir un atractivo “caladero de negocio” para otros países.

La jornada telemática, organizada en esta ocasión por la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA) y la Asociación Balear de la Empresa Familiar (ABEF). Participaron con sus intervenciones Ángeles Serna Lorente, presidenta del Consejo de Administración de TM Grupo Inmobiliario; Carmen Matutes Prats, subdirectora de Palladium Hotel Group, y Javier Pérez Jiménez, director Gerente de VP Hoteles.

Los empresarios, además, coincidieron en reivindicar el alto nivel añadido del sector turístico español, tanto en términos de calidad como en procesos e innovación, lo que le ha llevado a ser un referente mundial dentro de este campo. Con ese punto de partida, establecieron en el horizonte de 2023 la completa normalización del sector, lo que pasará por contar con un tratamiento eficaz para la curación del virus.

Sobre el impacto económico que tendrá la crisis para el sector hotelero en 2020, Javier Pérez, director gerente de VP Hoteles, aseguró que dependerá en buena medida de que se pueda activar el sector de eventos a partir del mes de septiembre. “Si se pone en  marcha esta actividad, podremos cubrir en estas fechas el 80% de nuestra ocupación anual”, dijo refiriéndose a sus hoteles radicados en Madrid. Por su parte, Carmen Matutes, subdirectora de Palladium Hotel Group, señaló que  abrir antes del 1 de julio supondría  minimizar las pérdidas. “De no ser así, a muchos establecimientos nos le merecerá la pena abrir”, dijo.

Los ponentes también resaltaron el importante esfuerzo que están afrontando para adaptarse a la nueva situación y estar preparados para la reactivación del sector. En relación con este punto, Javier Pérez explicó que en sus hoteles han apostado por la realización de test de detección del COVID-19 a todos sus clientes y la puesta en marcha de medidas contenidas en los nuevos protocolos de seguridad que, en algunos hoteles, suponen un sobrecoste de 47 euros por noche. Además, dijo, están estudiando la posibilidad de integración con otros hoteles para mejorar sinergias de todo tipo.

Carmen Matutes explicó que en su cadena hotelera están trabajando en una triple dirección: el establecimiento de protocolos de seguridad y protección, la inversión en nuevas tecnologías que permitan mantener las distancias entre clientes y personal, y la comunicación para hacer saber a los clientes que sus establecimientos son seguros.

Sobre este último aspecto también se pronunció Ángeles Serna, presidenta de TM Grupo Inmobiliario. A su juicio, será necesario “reenfocar las campañas para adaptarnos a los cambios que se pueden producir en el perfil del consumidor”. Aseguró que “el mundo del viaje va a cambiar y tenemos que adaptarnos”.

Además de los empresarios familiares del sector turístico, intervinieron en el webinario Maite Antón, presidenta de la Asociación de Empresa Familiar de Alicante; Esther Vidal, presidenta de Asociación Balear de Empresa Familiar, y Alberto Zoilo Álvarez, presidente de la Asociación de Empresa Familiar de Madrid. Todos ellos aprovecharon sus alocuciones en la jornada para subrayar el espíritu de cohesión de las asociaciones de la empresa familiar para resaltar el papel de las empresas familiares en la superación de la crisis y coincidieron también en criticar la anunciada e hipotética derogación de la reforma laboral.

Acefam solicita en el Parlamento de Cantabria legislar para una Administración más ágil y sencilla

Paloma Fernández, presidenta de ACEFAM, ha comparecido esta mañana ante los representantes de los grupos políticos representados en el Parlamento de Cantabria. Las familias empresarias han sido invitadas a la comisión organizada en la cámara cántabra para analizar los efectos sociales y económicos de la pandemia de Covid-19. El principal mensaje dirigido a los diputados regionales es que la empresa familiar es parte de la solución a la crisis por su capacidad para crear empleo y riqueza. Fernández además ha solicitado a los grupos legislar para conseguir una Administración más ágil y sencilla.

Paloma Fernández, presidenta de ACEFAM, junto a Ana Cabrero (ATA) y Ángel Cuevas (AEHC) antes de comparecer

Según la presidenta de ACEFAM, durante la crisis se ha apreciado la “falta de cintura” del sector público e incluso las dificultades que han tenido las empresas para poder coordinarse con la Administración en su respuesta solidaria. En cualquier caso y mirando al futuro, las empresas familiares afirman que las oportunidades de desarrollo no han desaparecido, sino que “serán otras”. Sin embargo, el camino para convertirlas en realidad es “en ocasiones disuasorio”, si las tramitaciones son lentas, los procedimientos anticuados o “si no existe la suficiente seguridad jurídica para quien invierte su dinero y su salud”, afirma la empresaria. Simplificar la Administración propiciará la actividad económica y la atracción de inversiones.

Por eso han destacado la necesidad de incorporar a la normativa española conceptos como las licencias express o las declaraciones responsables para iniciar proyectos, prácticas avaladas por la Unión Europea que se pueden desarrollar en nuestro país “con todas las garantías y con todo el peso de la ley”. Paloma Fernández ha asegurado que no es aceptable el tiempo que lleva en Cantabria aprobar un plan general de urbanismo y ha solicitado flexibilidad en los cambios de uso de suelo para propiciar el desarrollo en zonas periurbanas y rurales de la comunidad.

La representante de la empresa familiar también ha abogado por el desarrollo y el cambio de modelo de instituciones como SOGARCA y el Instituto Cántabro de Finanzas, de los cuales ha dicho que “no han supuesto una gran ayuda” durante la crisis por sus requisitos demasiado conservadores y restrictivos.

Si bien “la Empresa Familiar no viene al Parlamento a pedir, sino a aportar”, Paloma Fernández ha expresado ante los grupos políticos la necesidad de elaborar planes específicos urgentes de ayuda a los sectores del consumo, especialmente la Hostelería, el Turismo y la Automoción. Por otra parte, de cara a la reconstrucción futura de la economía cántabra, las familias empresarias recomiendan políticas de captación de fondos de la Unión Europea, desarrollo de la industria bajo parámetros del Green Deal y apuesta decidida por la tecnología y las empresas TIC.

Fernández se ha dirigido a los partidos políticos invitándoles a trabajar unidos con empresas, sindicatos e instituciones diversas con el fin de asumir un proyecto de reconstrucción nacional en el marco de la Constitución. La credibilidad del país es una de las cuestiones que más están preocupando a las empresas, “que un cliente extranjero se lo piense dos veces antes de contratar con una empresa española”. En ese sentido la presidenta de ACEFAM recuerda que “la calidad de la acción de gobierno” tiene una gran influencia en la imagen del país.

Es urgente volver a la actividad

La vuelta a la actividad será la única manera de superar la crisis, si bien las empresas familiares son conscientes de la salud es la prioridad. En este sentido todas están haciendo notables esfuerzos en la reorganización de tareas para cumplir con las normas de seguridad y prevención, pero están teniendo problemas con los suministros de equipos de protección. En este sentido ACEFAM considera que va a ser importante el desarrollo de una industria nacional química, farmacéutica y textil que asegure los suministros en situación de pandemia.

Del mismo modo Fernández ha solicitado transparencia y criterios claros por parte de la Administración para controlar la pandemia en los puestos de trabajo. Las empresas están realizando inversiones extraordinarias en tiempos de escasa facturación para proveerse de nuevas medidas de prevención y protección de la salud de los trabajadores, clientes y proveedores.

Paloma Fernández también ha dicho que la Empresa Familiar está sufriendo para aguantar el empleo, una de las prioridades de este tipo de compañía. No obstante, lamentablemente no siempre está siendo posible. En este sentido, la asociación cántabra propone que se prolonguen los ERTEs al menos tres meses después del final del estado de alarma.

Los empresarios familiares piden a la Administración que los considere como “aliados necesarios”

Empresas familiares de Navarra (ADEFAN), Euskadi (AEFAME) y Cataluña (ASCEF) han protagonizado el último encuentro online del ciclo de las asociaciones territoriales vinculadas bajo el título “Covid 19: Impacto, Consecuencias y Futuro en el Sector Industrial”. Una cita donde los empresarios familiares pidieron a la Administración que los considere como “aliados necesarios”. Además, se aseguró que, una vez superada la actual crisis sanitaria, “habrá muchas oportunidades para la industria española” siempre y cuando ésta se prepare para un escenario donde se pondrá más en valor la fiabilidad y la calidad que el precio.

El seminario telemático donde se compartieron estas manifestaciones forma parte del ciclo “La empresa familiar comparte”. Con este tipo de iniciativas se quiere ayudar a las empresas familiares a afrontar la crisis. Para ello, se invita a destacados empresarios y expertos con los que se profundiza en cuestiones de gran interés para retomar cuanto antes la actividad empresarial.

Así, en esta ocasión, actuaron como ponentes Javier Ormazabal, presidente de Velatia; Javier Riera-Marsá, CEO de Radar Process (Grupo Coemba) y el presidente y consejero delegado de Lizarte, Óscar Huarte. A todos ellos se les pidió su punto de vista sobre cuáles pueden ser las palancas que permitan una vuelta a la actividad lo antes posible; cómo afectará el coronavirus a las cadenas de suministro mundiales y qué políticas activas debiera llevar a cabo la Administración española para ayudar a las empresas en su proceso de reactivación.

En torno al primer tema, Ormazabal, Riera-Marsá y Huarte coincidieron en que la previsión a la hora de asegurar la liquidez de la empresa, la apuesta por la internacionalización y la aplicación flexible de ERTE son claves para asegurar la continuidad de la idea de negocio. “Tenemos que aprender a movernos de otra manera y conceder un nivel de autonomía altísimo a nuestra gente”, apuntó a este respecto el presidente de Velatia.  Igualmente, a lo largo del debate surgió, también la cuestión de las inversiones. Algo para lo que el CEO de Radar Process consideró imprescindible el plazo y la confianza algo que solo será posible, en su opinión, cuando haya una vacuna.

China y la Administración española

Sobre la situación en la que pueden quedar las cadenas de suministro mundiales, los participantes se mostraron optimistas en torno al papel que puede desempeñar la industria española. “De esta crisis saldrán muchas oportunidades y hay que estar preparados”, dijo Javier Riera-Marsá. Un argumento compartido por Javier Ormazabal para quien se va a acelerar el proceso que ya existía en torno a si resultaba idóneo la concentración de proveedores. “Ahí España tiene la ocasión de posicionar su industria en algunos campos en los que hemos venido trabajando desde hace años ya que se va a poner en valor más la fiabilidad y la calidad que el coste”, comentó.

Por último, cuestionados sobre las políticas activas que debiera llevar a cabo la Administración española para ayudar a las empresas en su proceso de reactivación, Óscar Huarte demandó ayudas a la inversión, a las nuevas alianzas empresariales que puedan surgir o al mantenimiento o al aumento del empleo. En ese sentido, “la Administración debiera considerarnos como unos aliados necesarios que tienen el propósito de generar valor”, sentenció en referencia a la visión a largo plazo, el compromiso con los trabajadores o la solvencia que siempre ha demostrado y caracterizado a la empresa familiar.

Acefam urge un plan de reactivación claro, transparente y que cuente con el sector privado

La agilidad, la claridad y la transparencia por parte de la Administración son tres atributos recurrentes en la batería de medidas urgentes que propone el informe de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (Acefam) para abordar la crisis derivada del Covid-19. Estas propuestas, elaboradas en línea con las planteadas por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) en coordinación con sus Asociaciones Territoriales, demandan que la Administración colabore con los empresarios y tenga en cuenta a todos los sectores de la economía en el plan de salida de “una situación económica muy deteriorada”.

Ante un escenario en el que más de la mitad de las empresas han visto afectada seriamente su actividad, sus beneficios y empleo -y en el que no se espera una recuperación de los niveles anteriores en el corto plazo- la mayor parte de las compañías valoran como “insuficientes” las medidas adoptadas por el momento, siendo las líneas de financiación y el ajuste de empleo las consideradas más relevantes. Ante la necesidad de una reacción más ágil y contundente, Acefam propone un pacto nacional y un calendario progresivo diferenciado coordinado con los gobiernos autonómicos y que actúe desde varios frentes.

En el ámbito laboral, las empresas reclaman como prioridad agilizar la tramitación de los ERTEs para garantizar su efectividad, así como ampliar su duración como mínimo durante tres meses después de levantado el confinamiento, con el fin de acompasar la reincorporación gradual de los trabajadores y la asunción de los costes laborales por las empresas. Asimismo, piden identificar y relanzar de manera inmediata los sectores más damnificados (construcción, turismo, hostelería, automoción…) a través de medidas de choque como la exoneración temporal de impuestos hasta fin de año, la aplicación de IVA superreducido y la exoneración de impuestos de matriculación y rodaje.

Igualmente urgente se considera la intensificación de las medidas destinadas a generar liquidez para las empresas. En este sentido, Acefam plantea opciones concretas y que considera viables como la suspensión de los pagos a cuenta de los impuestos, las transferencias de liquidez inmediatas por parte del Estado (AEAT), el abono inmediato de las facturas por parte de las administraciones, el rescate anticipado de fondos de pensiones sin penalización hasta fin de año o la reducción de la presión fiscal a través de la suspensión del pago de las cuotas a la Seguridad Social e impuestos.

En el medio y largo plazo, el informe de las empresas familiares solicita a la Administración, en esencia, transparencia, claridad y la generación de confianza para hacer frente al actual estado de incertidumbre. Estos valores deberían ponerse en práctica a través de un calendario para la desescalada en función de sectores y territorios, donde se adapte la exigencia de las medidas de seguridad a cada escenario atendiendo a criterios científicos. Para cumplir con el mismo manteniendo la seguridad en los centros de trabajo las empresas solicitan la elaboración de un Protocolo de actuación, subvenciones para los Planes de Prevención de Riesgos Laborales, permiso para la realización tests de diagnóstico entre los empleados y una información fiable sobre la proporción de la población que ha generado anticuerpos que ayude a tomar decisiones para reavivar el sector servicios (turismo, hostelería, restauración, etc).

Acefam también ve imprescindible que el Gobierno les provea de seguridad jurídica y simplificación administrativa, evitando decisiones que generen contingencias fiscales, financieras o laborales y manteniendo la actividad de las administraciones públicas para aligerar los procesos burocráticos derivados de la crisis (ERTEs, avales y alquiler), así como los relacionados con la licitación de la obra pública, la inversión, la apertura de negocios y la creación de empleo. En este sentido, los empresarios hacen hincapié en la importancia de implementar un silencio administrativo positivo.

Por último, el informe señala que debe trabajarse la confianza mediante el incentivo a la inversión. Para ello se propone la inversión gubernamental en la industria nacional, con el fin de asegurar el suministro básico ante posibles problemas de abastecimiento, la libertad de amortización para las nuevas inversiones ejecutadas en 2020, 2021 y 2022, o la libertad de deducción de los bienes para los próximos cinco años, teniendo en cuenta que muchas empresas van a cerrar este ejercicio en pérdidas.

Se trata, en conclusión, de una serie de medidas coherentes que involucren al sector privado como parte fundamental de la solución a esta crisis, situando en concreto a la empresa familiar como agente conciliador, motor generador de empleo, base del futuro y fuente de ingresos públicos. Un plan de acciones para volver a la normalidad que salvaguarde y la salud y seguridad de la población al tiempo que genere ilusión y confianza, tanto a las empresas como en los trabajadores. Una llamada a la unión y el compromiso ante una crisis que afecta a todos.