Las empresas familiares se comprometen con la reactivación económica de España

Las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar han celebrado el último encuentro online del ciclo La empresa familiar comparte en torno a la reactivación de la economía española de la mano de las empresas familiares. En esta ocasión, la jornada estuvo dirigida por la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) y contó con las intervenciones del presidente de Altia, Tino Fernández; la CEO de Dormitienda, Mónica Duart; y el director general de Urdecon, Enrique Fernández-Delgado.

Las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar aglutinan a más de 1.200 empresas de todos los sectores de actividad, que representan en conjunto un 10 % del PIB nacional. Así, el seminario tuvo el objetivo de poner en valor el papel fundamental de las empresas familiares, que constituyen cerca del 90 % de las empresas y generan 2 de cada 3 puestos de trabajo, en la reactivación de la economía española como consecuencia de la crisis producida por el covid-19.

 

La apertura de la sesión fue a cargo del presidente de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, Víctor Nogueira, y Héctor Dominguis, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Valenciana de Empresarios. Nogueira destacó que “los equipos y las personas son una preocupación continua y constante para las empresas familiares, y especialmente en momentos de crisis como la actual”. Por su parte, Dominguis resaltó la importancia de movimientos como #EstoNOtienequePARAR, #EActivate o #damoslacara “que ponen en valor a las empresas, a los empresari@s y a sus trabajadores, para que la rueda de la economía no pare”.

La clausura del acto fue realizada por el presidente de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar, José María Tortosa, que declaró que “las empresas familiares, como motor de la economía regional y nacional, volverán a ser imprescindibles en la recuperación económica”, a la vez que recordó que será “fundamental la colaboración entre las distintas administraciones” para conseguir la reactivación necesaria en los próximos meses.

Los empresarios se comprometen con la reactivación y coincidieron en que es “necesaria la confianza por parte de las Administraciones en el sector privado, ya que las empresas familiares somos la columna vertebral de la economía y somos imprescindibles en la recuperación económica”. En este sentido, los participantes compartieron que “se debe apostar por una colaboración público-privada” y que “el Gobierno debe apoyar el tejido empresarial, ya que sin iniciativa privada no hay crecimiento ni empleo”. Asimismo, los empresarios han resaltado la importancia de establecer sistemas de simplificación administrativa y burocrática para facilitar la puesta en marcha de empresas, las contrataciones e inversiones.

 

El presidente de Altia, Tino Fernández, indicó que se debe huir de “políticas cortoplacistas”, algo en lo que coincidió la CEO de Dormitienda, Mónica Duart, que expresó que “se debe trabajar más, pensando en el medio y largo plazo para caminar de cara a la recuperación”. El director general de Urdecon, Enrique Fernández-Delgado añadió que “el cambio de modelo económico es un debate del que se viene hablando desde hace tiempo y el covid ha hecho que los procesos se aceleren”.

Los tres ponentes valoraron que “se deberían reconocer más las iniciativas llevadas a cabo tanto por grandes como medianas y pequeñas empresas”, que “demuestran nuestro compromiso con nuestra gente y con la sociedad”. En este sentido, apuntaron que “los empresarios debemos ganar en visibilidad, mostrando la cara más humana del tejido empresarial”.

Para finalizar, los conferenciantes aportaron propuestas concretas para la reactivación de la economía. El presidente de Altia apuntó a la “alineación de la fiscalidad con el crecimiento” y a un “tratamiento fiscal favorable para el emprendimiento”, insistiendo en que lo primordial es “la confianza en el sector privado, evitando enviar mensajes contra el mismo desde la política”. Por su parte, la CEO de Dormitienda añadió que resultaría positivo “poner en marcha iniciativas que activan el empleo, facilitando la contratación y eliminando trámites burocráticos”. Además, el director general de Urdecon señaló la “necesidad de impulsar la colaboración público-privada” y la “creación de políticas de empleo más accesibles”.

Las empresas familiares del sector logístico logran evitar el miedo al desabastecimiento durante la pandemia

Empresarios del sector logístico han compartido sus experiencias sobre el impacto de la pandemia en el sector, cambios producidos en distintos ámbitos y retos a abordar a partir de ahora, reunidos por las AA.TT de la Empresa Familiar en el último encuentro del ciclo La Empresa Familiar Comparte. Una jornada telemática organizada en esta ocasión por la Asociación de la Empresa Familiar de Aragón (AEFA), la Asociación de la Empresa Familiar de Canarias (EFCA) y la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar (AAEF).

Tanto Alfonso Sesé Asensio, presidente del Grupo Sesé, como Manuel Valle Lopera, presidente de SEUR Canarias y de Grupo Valora, y Borja de Torres Atencia, presidente de Compañía Logística Acotral, coincidieron en formar parte de un sector de los que han tenido la oportunidad, pero sobre todo la obligación, de mantener su actividad durante todos y cada uno de los días del estado de alarma.

Si en un primer momento contener el colapso sanitario era el primer objetivo como sociedad, atajando la propagación, a continuación, evitar el colapso por el desabastecimiento de hogares y centros críticos para mantener el mínimo soporte vital constituyó el bastión de resistencia ante la embestida de la pandemia.

En ese escenario, la cadena logística, visible en los transportistas, se convirtieron en “proveedores de la confianza”, tan necesaria para asegurar la tranquilidad de las personas. Tratándose de un sector de servicios horizontal a los demás, su demanda de actividad ha estado marcada por las empresas y particulares a los que en caca caso han servido con sus actividades de distribución, almacenamiento, transporte o mecanización. Según el usuario, han visto frenada en seco su aportación (producción automóviles, por ejemplo), o redoblada su demanda (distribución alimentaria).

En el caso del sector del transporte por carretera, debido a la atomización y especialización de las empresas (un 70% de las empresas tienen una flota formada por un solo vehículo) estiman que sólo un 15% ha sido capaz de mantener su actividad regularmente. Sin embargo, ha habido puntas del 200% del trabajo habitual, hasta una media del 120/160%, en casos y momentos muy particulares, comentaba Borja de Torres.

El enorme repunte de las compras on-line o comercio electrónico, sobreponderando el B2C frente al B2B, ha sido otro cambio sustancial que ha obligado a reforzar las tareas del sector logístico. “Quizás con cambios en los patrones de consumo que podrían consolidarse”, apreciación que describió Manuel Valle, y que “ha demostrado la adecuada capacidad y preparación del sector logístico para hacerle frente”, en palabras de Alfonso Sesé.

Algunas de las preocupaciones básicas en el desarrollo del trabajo de estas empresas se centraron en la escasez de medios de protección personal las primeras semanas. Aún así encontraron soluciones para mantener su actividad y asegurar así la de productores y consumidores finales e intermedios.

Retos futuros del sector

En este caso, al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, se le reconoce la adecuada respuesta a determinadas necesidades planteadas de inmediato por el sector, flexibilizando y facilitando las demandas de los operadores para mantener su trabajo. A pesar de ello, creen que podría aprovecharse para eliminar ciertas cargas burocráticas y lastres administrativos pendientes.

Las demandas hacia la Administración se centran en la provisión de liquidez vía financiación, y cualquier ayuda que permita la reactivación de las demás empresas de otros sectores para que estas a su vez mantengan la necesidad de servicios logísticos en los niveles anteriores.

Los tres empresarios han reconocido como retos inmediatos del sector – aprovechando las capacidades de innovación, coraje y creatividad impuestas por la necesidad y fruto del tremendo esfuerzo durante estos meses -, la necesidad de mejora de la competitividad de las empresas, bien por tamaño, bien por la mejora de procesos, o como apuntaban Alfonso Sesé y Borja de Torres, mediante la intensa digitalización de sus operaciones.

Además de los empresarios familiares del sector logístico, actuaron como anfitriones Alicia Martinón, presidenta de la Asociación de Empresa Familiar de Canarias y José Luis Martínez Lázaro, presidente de Asociación Andaluza de Empresa Familiar. Todos ellos aprovecharon sus alocuciones en la jornada para subrayar el espíritu de cohesión de las asociaciones de la empresa familiar y para resaltar el papel de las empresas familiares en la superación de la crisis.

Las empresas del sector turístico reclaman conocer la fecha de apertura de fronteras y medidas urgentes de apoyo

Los empresarios familiares del sector del Turismo y la Hostelería han solicitado al Gobierno certidumbre en relación con los planes de apertura de fronteras y apoyo a las empresas para paliar las consecuencias de la crisis y poder activar cuanto antes las contrataciones. En concreto, solicitan un calendario con fechas claras para poder realizar sus planificaciones y decisión para implementarlo con velocidad o, al menos, de forma acompasada con el resto de países europeos.

Los participantes del último encuentro del ciclo La Empresa Familiar Comparte han coincidido en su preocupación por el hecho de que otros países competidores estén reaccionando más deprisa que España a la hora poner en marcha medidas de activación de su sector turístico, lo que puede representar una amenaza para nuestra industria turística, habida cuenta de que los casi 84 millones de turistas que visitan anualmente España pueden constituir un atractivo “caladero de negocio” para otros países.

La jornada telemática, organizada en esta ocasión por la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA) y la Asociación Balear de la Empresa Familiar (ABEF). Participaron con sus intervenciones Ángeles Serna Lorente, presidenta del Consejo de Administración de TM Grupo Inmobiliario; Carmen Matutes Prats, subdirectora de Palladium Hotel Group, y Javier Pérez Jiménez, director Gerente de VP Hoteles.

Los empresarios, además, coincidieron en reivindicar el alto nivel añadido del sector turístico español, tanto en términos de calidad como en procesos e innovación, lo que le ha llevado a ser un referente mundial dentro de este campo. Con ese punto de partida, establecieron en el horizonte de 2023 la completa normalización del sector, lo que pasará por contar con un tratamiento eficaz para la curación del virus.

Sobre el impacto económico que tendrá la crisis para el sector hotelero en 2020, Javier Pérez, director gerente de VP Hoteles, aseguró que dependerá en buena medida de que se pueda activar el sector de eventos a partir del mes de septiembre. “Si se pone en  marcha esta actividad, podremos cubrir en estas fechas el 80% de nuestra ocupación anual”, dijo refiriéndose a sus hoteles radicados en Madrid. Por su parte, Carmen Matutes, subdirectora de Palladium Hotel Group, señaló que  abrir antes del 1 de julio supondría  minimizar las pérdidas. “De no ser así, a muchos establecimientos nos le merecerá la pena abrir”, dijo.

Los ponentes también resaltaron el importante esfuerzo que están afrontando para adaptarse a la nueva situación y estar preparados para la reactivación del sector. En relación con este punto, Javier Pérez explicó que en sus hoteles han apostado por la realización de test de detección del COVID-19 a todos sus clientes y la puesta en marcha de medidas contenidas en los nuevos protocolos de seguridad que, en algunos hoteles, suponen un sobrecoste de 47 euros por noche. Además, dijo, están estudiando la posibilidad de integración con otros hoteles para mejorar sinergias de todo tipo.

Carmen Matutes explicó que en su cadena hotelera están trabajando en una triple dirección: el establecimiento de protocolos de seguridad y protección, la inversión en nuevas tecnologías que permitan mantener las distancias entre clientes y personal, y la comunicación para hacer saber a los clientes que sus establecimientos son seguros.

Sobre este último aspecto también se pronunció Ángeles Serna, presidenta de TM Grupo Inmobiliario. A su juicio, será necesario “reenfocar las campañas para adaptarnos a los cambios que se pueden producir en el perfil del consumidor”. Aseguró que “el mundo del viaje va a cambiar y tenemos que adaptarnos”.

Además de los empresarios familiares del sector turístico, intervinieron en el webinario Maite Antón, presidenta de la Asociación de Empresa Familiar de Alicante; Esther Vidal, presidenta de Asociación Balear de Empresa Familiar, y Alberto Zoilo Álvarez, presidente de la Asociación de Empresa Familiar de Madrid. Todos ellos aprovecharon sus alocuciones en la jornada para subrayar el espíritu de cohesión de las asociaciones de la empresa familiar para resaltar el papel de las empresas familiares en la superación de la crisis y coincidieron también en criticar la anunciada e hipotética derogación de la reforma laboral.

Los empresarios familiares piden a la Administración que los considere como “aliados necesarios”

Empresas familiares de Navarra (ADEFAN), Euskadi (AEFAME) y Cataluña (ASCEF) han protagonizado el último encuentro online del ciclo de las asociaciones territoriales vinculadas bajo el título “Covid 19: Impacto, Consecuencias y Futuro en el Sector Industrial”. Una cita donde los empresarios familiares pidieron a la Administración que los considere como “aliados necesarios”. Además, se aseguró que, una vez superada la actual crisis sanitaria, “habrá muchas oportunidades para la industria española” siempre y cuando ésta se prepare para un escenario donde se pondrá más en valor la fiabilidad y la calidad que el precio.

El seminario telemático donde se compartieron estas manifestaciones forma parte del ciclo “La empresa familiar comparte”. Con este tipo de iniciativas se quiere ayudar a las empresas familiares a afrontar la crisis. Para ello, se invita a destacados empresarios y expertos con los que se profundiza en cuestiones de gran interés para retomar cuanto antes la actividad empresarial.

Así, en esta ocasión, actuaron como ponentes Javier Ormazabal, presidente de Velatia; Javier Riera-Marsá, CEO de Radar Process (Grupo Coemba) y el presidente y consejero delegado de Lizarte, Óscar Huarte. A todos ellos se les pidió su punto de vista sobre cuáles pueden ser las palancas que permitan una vuelta a la actividad lo antes posible; cómo afectará el coronavirus a las cadenas de suministro mundiales y qué políticas activas debiera llevar a cabo la Administración española para ayudar a las empresas en su proceso de reactivación.

En torno al primer tema, Ormazabal, Riera-Marsá y Huarte coincidieron en que la previsión a la hora de asegurar la liquidez de la empresa, la apuesta por la internacionalización y la aplicación flexible de ERTE son claves para asegurar la continuidad de la idea de negocio. “Tenemos que aprender a movernos de otra manera y conceder un nivel de autonomía altísimo a nuestra gente”, apuntó a este respecto el presidente de Velatia.  Igualmente, a lo largo del debate surgió, también la cuestión de las inversiones. Algo para lo que el CEO de Radar Process consideró imprescindible el plazo y la confianza algo que solo será posible, en su opinión, cuando haya una vacuna.

China y la Administración española

Sobre la situación en la que pueden quedar las cadenas de suministro mundiales, los participantes se mostraron optimistas en torno al papel que puede desempeñar la industria española. “De esta crisis saldrán muchas oportunidades y hay que estar preparados”, dijo Javier Riera-Marsá. Un argumento compartido por Javier Ormazabal para quien se va a acelerar el proceso que ya existía en torno a si resultaba idóneo la concentración de proveedores. “Ahí España tiene la ocasión de posicionar su industria en algunos campos en los que hemos venido trabajando desde hace años ya que se va a poner en valor más la fiabilidad y la calidad que el coste”, comentó.

Por último, cuestionados sobre las políticas activas que debiera llevar a cabo la Administración española para ayudar a las empresas en su proceso de reactivación, Óscar Huarte demandó ayudas a la inversión, a las nuevas alianzas empresariales que puedan surgir o al mantenimiento o al aumento del empleo. En ese sentido, “la Administración debiera considerarnos como unos aliados necesarios que tienen el propósito de generar valor”, sentenció en referencia a la visión a largo plazo, el compromiso con los trabajadores o la solvencia que siempre ha demostrado y caracterizado a la empresa familiar.

Ampliar los fondos ICO-COVID19, reduciendo el coste y agilizando su tramitación

Los empresarios familiares consideran imprescindible una ampliación de los fondos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) destinados a financiar a las empresas en plena pandemia de coronavirus, reduciendo el coste de los gastos financieros de las operaciones y agilizando su tramitación.

Así se lo trasladaron al presidente del ICO, José Carlos García Quevedo, en el transcurso de un seminario online organizado conjuntamente por las 18 asociaciones territoriales de empresa familiar de todo el país, entre las que se encuentra ACEFAM, las cuales aglutinan a más de 1.800 empresas de todos los sectores y representan el 10% del PIB nacional.

El seminario forma parte del ciclo “La empresa familiar comparte” con el que estas entidades quieren ayudar a los empresarios a afrontar la crisis a través de encuentros con destacados expertos y ponentes que sirvan para profundizar en cuestiones de gran interés que faciliten retomar la actividad empresarial.

El ciclo arrancó con un primer seminario sobre finanzas sostenibles para la empresa familiar, en el que el presidente del ICO explicó la finalidad de la línea de avales del estado ICO-COVID, señalando que su objetivo es garantizar liquidez a empresas y a los autónomos para pagar proveedores, salarios y otros gastos corrientes, pero no amortizar o cancelar deudas preexistentes.

Recordó que, de acuerdo con la normativa europea, la financiación acogida a esta línea de avales se debe dedicar a empresas viables, que no se encuentren inmersas en un concurso de acreedores o proceso de insolvencia y que no estén en crisis, y precisó que hasta la fecha se han aprobado dos tramos de 20.000 euros cada uno, de los que 25.000 ya están en grado de ejecución.

La jornada también contó con la participación de los responsables de tres empresas asociadas a Empresa Familiar de Castilla y León, a la Asociación Asturiana de la Empresa Familiar (AEFAS) y a la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM), Juan Martí, socio fundador de Todo Embalaje; Jorge Suárez, CEO de Impulso, y Manuel Huerta Terán, consejero delegado de Horizont Family Company, respectivamente, quienes compartieron sus reflexiones sobre las medidas adoptadas por el gobierno relacionadas con la inyección de liquidez a las empresas.

En su intervención, el consejero delegado de Horizont Family Company precisó que el gobierno de España debería contar con la “creatividad” de las empresas privadas para hacer frente a la crisis. Así mismo incidió en la dificultad de tomar decisiones empresariales a largo plazo si se prolonga el actual contexto de “incertidumbre y desconfianza”, lo cual puede abocar el país a un “abismo incalculable en 2021”. Huerta también pidió que los principales representantes de las organizaciones empresariales españolas “echen el resto” en su interlocución frente al gobierno para cambiar el funcionamiento de los ERTEs en la incipiente vuelta a la actividad de las empresas.

Por su parte, el fundador de Todo Embalaje consideró que la respuesta del Gobierno ha sido lenta, con falta de claridad, y con un importe insuficiente. “En una época de crisis no se puede marear la perdiz, sino que se necesitan normas claras, rápidas y concisas”, señaló Juan Martí, quien se lamentó de que en lugar de préstamos, que tienen un coste para las empresas, no se haya articulado un sistema de ayudas directas relacionadas con la creación de empleo y la inversión.

A su vez, el Consejero Delegado de Impulso y presidente de AEFAS, calificó la decisión del Gobierno como “desacertada y populista” además de “no consensuada” y con una actuación financiera que afirma ser “escasa y lenta”. Continuó su intervención indicando que las empresas no son el problema sino la solución y que por tanto, los recursos disponibles deben dedicarse a mantener las empresas y su actividad y no a subsidiar la destrucción. Referente al plan de contingencia adoptado por su compañía, explicó que “el mejor colchón anticrisis es no tener deudas y la caja llena.” Recalcando que “la enfermedad principal es la caja vacía y hay que tomar todo tipo de medidas para llenarla y procurar que no se vacíe.”

El ciclo de encuentros continuará el 8 de mayo con una nueva sesión centrada analizar las consecuencias de la crisis en la industria y la logística y las medidas concretas para reactivar la actividad en estos sectores, para lo que contará con la participación de empresarios de las asociaciones territoriales de Navarra, País Vasco y Cataluña, que a través de encuentros online entre empresarios, hablarán sobre el impacto de la covid19 la industria.

La Empresa Familiar se une para mostrar su compromiso con la actividad y el empleo

Jornada “La Empresa Familiar: crisis del Covid19 y el día después”

Los empresarios familiares preparan el día después de la crisis del coronavirus con un sentimiento de unidad y de positividad, y reafirman su voluntad de trasladar a la sociedad el papel fundamental que, como en otras complicadas coyunturas, han jugado estas organizaciones para mantener el crecimiento económico, generar empleo y asegurar el bienestar en las regiones en que están implantadas. Asimismo, declaran su apuesta por la innovación para reforzar el valor de sus productos en un momento de disrupción, en el que será necesario adaptarse y reinventarse para satisfacer a un consumidor que está cambiando sus hábitos.

Así lo han manifestado Clemente González Soler, fundador, propietario y presidente ejecutivo de Grupo Alibérico, presidente de IFEMA y expresidente de ADEFAM; Juan Parés Boj, presidente y consejero delegado del Grupo Textil Santanderina, y César Pontvianne, consejero delegado de Plásticos Durex y presidente de Empresa Familiar de Castilla y León. Los tres empresarios han participado ayer en un evento virtual organizado por las asociaciones de Empresa Familiar de Cantabria (ACEFAM), de Castilla y León (EFCL) y Madrid (ADEFAM) para analizar la respuesta de la empresa familiar a la crisis del Covid-19 y cómo se están preparando el día después.

Ponentes y representantes de las AATT de Cantabria, Madrid y CyL durante la jornada virtual

Incertidumbre e intensidad a la hora de afrontar los desafíos

Los tres empresarios aseguraron que están viviendo esta crisis con incertidumbre e intensidad desde el punto de vista empresarial y humano. “Estamos ante una guerra mundial biológica y no tenemos experiencia ni sabemos cuantificar el impacto que va a tener a nivel global y en cada una de nuestras organizaciones”, aseguró Clemente González Soler.

Juan Parés hizo un especial hincapié en el valor de las personas para remontar la crisis y propiciar la recuperación. “En los momentos difíciles es cuando se ve el valor de las personas que componen el grupo”, aseguró. Las medidas de protección de la salud y de ajuste de empleo tomadas por la compañía han ido enfocadas a dar tranquilidad a la plantilla. Esta sensibilidad es, según Parés, una fortaleza que permite a la compañía sentir la ilusión y la energía necesarias “para asumir el cambio”.

Por su parte, César Pontvianne, destacó el papel protagonista que la empresa familiar va a tener en la salida de la crisis, que, en su opinión, va a suponer un refuerzo al modelo que representan este tipo de compañías.  “Si alguien va a poder sacar esto adelante y va a poder asumir ciertos costes laborales que en otras empresas no se van a asumir porque solo representan un número, esas van a ser las empresas familiares”, aseguró.

Además, explicó que la racionalización del cash-flow, la adopción de medidas de protección para los trabajadores, el impulso al teletrabajo y la potenciación de la comunicación tanto interna como hacia los clientes y proveedores han sido las claves para afrontar el coronavirus en su empresa. “La incertidumbre se combate solo con hechos y con comunicación”, dijo.

Velocidad de superación de la crisis

Sobre la velocidad en que superaremos la crisis económica provocada por el coronavirus, los ponentes coincidieron en determinar ese punto de inflexión a partir de mediados o finales de 2021, si bien señalaron también que habrá unos sectores que sufrirán más que otros.

El presidente de Alibérico señaló en relación con este aspecto que “será difícil la recuperación en V; más me inclino a pensar que estaremos ante un repunte en forma de U”. Para el empresario, los sectores que saldrán menos perjudicados de la crisis serán los de la agricultura y la industria; otros como el automóvil, la hostelería o el comercio tardarán entre 6 y doce meses en recobrar el crecimiento, y los más afectados serán el turismo y el transporte aéreo.

También César Pontvianne consideró que saldremos de la crisis en forma de U larga, esperándose que se retome el crecimiento a finales del año que viene. Respeto al sector de la automoción al que pertenece su empresa, señaló que la situación va a ser muy complicada especialmente en España, dado que, aunque somos el segundo país fabricante de Europa, no disponemos de ninguna marca propia y habrá una tendencia a nacionalizar la producción.

El mundo tras las pandemia

El mundo que salga de esta crisis será también bastante diferente al que hasta ahora hemos conocido. Clemente González Soler aseguró que habrá dos áreas de cambio. “Por un lado, las personas viajarán menos y en las empresas se potenciará la comunicación digital y el teletrabajo; por otro, pasaremos de un mundo global a otro más local. Hasta ahora habíamos pensado que China sería la fábrica del mundo, y veremos cómo todas las Comunidades Autónomas querrán tener ahora su propio tejido productivo implantado en sus territorios”, explicó.

Sobre este aspecto, Juan Parés expresó su esperanza de que la experiencia del Covid-19 les sirva a todas las empresas para aprender que los negocios deben ser “más humanos”. El altruismo que estamos viendo como reacción a la crisis nos conduce a “entender de otra manera las relaciones globales en cuanto a cooperación”. En este punto el empresario cántabro se mostró también muy preocupado por la aparente relajación que se está viviendo en la lucha para frenar el cambio climático, un “problema claro” de consecuencias mucho más graves que la pandemia de Covid-19.

La fuerza de las asociaciones territoriales de Empresa Familiar

Los empresarios reivindicaron también el papel que en este contexto deben jugar las asociaciones territoriales de la empresa familiar. “Están en juego la supervivencia de nuestras empresas y de nuestros empleos, y tenemos que salir a comunicar a la sociedad, desde nuestras asociaciones, todo lo que hacemos de positivo en pro de la actividad económica y el empleo desde el conocimiento de la realidad”, dijo Clemente González Soler. “Las empresas familiares serán las que, con su trabajo, responsabilidad y compromiso, saquen a este país de la crisis generando actividad y empleo”, matizó.

A este respecto, Juan Parés consideró que la Empresa Familiar debe jugar más un “papel beligerante para que el mundo se rija por lo que es humanamente justo”. En su opinión la sociedad no está escuchando todo lo que las familias empresarias tienen que decir, especialmente la Administración “porque todos estamos sujetos a distintas reglamentaciones”.

Por su parte, Pontvianne también situó a las asociaciones territoriales como vía para hacer llegar las necesidades de las empresas familiares a las diferentes administraciones regionales y que estas, a su vez, las trasladen al Gobierno central. “Estamos en una crisis sanitaria pero ahora viene una crisis económica y tenemos que trabajar con unos presupuestos diezmados y con una situación muy complicada, por lo que van a tener que contar con nosotros, y nosotros tenemos que estar ahí y trasladar nuestras medidas”, señaló.

Pontvianne también se lamentó de la negativa imagen que se quiere transmitir del empresario en estos momentos desde algunos sectores, por lo que abogó por dignificar su labor. “Aquí no somos nosotros y ellos, sino que somos todos, y tenemos que salir de esa lucha de clases, porque aquí estamos todos subidos”, aseguró.

En la jornada virtual también han intervenido los presidentes de ADEFAM, Alberto Zoilo Álvarez; de ACEFAM, Paloma Fernández, y el presidente de Honor de EFCL, Juan Manuel González Serna, quienes han subrayado algunos valores diferenciales de las empresas familiares para afrontar los momentos de dificultad, como el compromiso con las personas y los territorios, la generosidad y la voluntad de seguir invirtiendo e innovando para adaptarse a las nuevas realidades del mercado.